domingo, agosto 22, 2010

"El Estado de Derecho"

La Jornada

El Estado de derecho
Arnaldo Córdova


El día 11 de agosto participé en una mesa del ciclo 2010: Reforma del Estado y Fortalecimiento de la Nación, que organizaron la UNAM y la Asociación Nacional para la Reforma del Estado, que preside Porfirio Muñoz Ledo. Se me propuso que tratara el tema del Estado de derecho y me aboqué a definirlo en sus más importantes extremos, por supuesto, sin buscar ser exhaustivo. Deseo comunicar a mis lectores lo que dije en la ocasión, en parte, porque el evento sólo fue reseñado por La Jornada y, en parte también, porque el reportero Emir Olivares o no estuvo presente en el acto o, lo que es más probable, no consideró necesario ni siquiera mencionarme en su nota.

El Estado de derecho es muy fácil de definir: es el que está previamente establecido en el derecho en sus instituciones y en su funcionamiento. Diego Valadés afirmó que es “previsible”, cosa que me parece dudosa. En todo caso, el Estado definido y establecido en la Constitución y en sus leyes es de derecho. Me doy cuenta de que es una radiografía todavía oscura y es preciso fijar sus características y sus funciones, por lo menos en lo general. Eso fue lo que me propuse hacer en mi intervención. Dije, por ejemplo, que el Estado de derecho es un entramado de consensos populares y políticos y, eso solo, requiere de una explicación.

Decir que cualquier Estado que nazca o se funde en la ley es un Estado de derecho es un disparate. No sé por qué mi viejo amigo Rodolfo Stavenhagen llegó a decir: “¡Ojo! El Estado nazi también fue un Estado de derecho”. Desde ningún punto de vista podría decirse que ese Estado, asesino y genocida, fue de derecho. El Estado de derecho es enemigo total del abuso del poder, pues su ejercicio está previamente fijado en la ley; en él el gobernante hace lo que la ley le dicta, no lo que se le antoja ni, mucho menos, todo aquello que va en contra de los que gobierna y a los que, en un verdadero Estado de derecho, debe su puesto y poder, porque para ello lo eligieron.

El Estado de derecho es un Estado de consensos porque el derecho mismo es el resultado del acuerdo de voluntades. Ya lo he dicho de reciente aquí mismo: toda ley es fruto del acuerdo de las fuerzas parlamentarias que la producen y no puede ser de otra manera. La ley, plena de majestad y de autoridad, obra de juristas geniales que trabajan en el gabinete, como se tiende a verla en las escuelas de derecho, no es más que una calentura enfermiza que a veces enceguece a los abogados o es sólo tema de su retórica en los tribunales. En la realidad, no hay ley y no hay derecho, claro, en un Estado democrático, que no sea resultado del consenso, del acuerdo de voluntades.

Y ése es otro aspecto vital del problema: el Estado de derecho es siempre democrático o no es de derecho de ninguna manera. ¿Cómo podría decirse que el grupo de notables nazis que prepararon las leyes de exclusión racial y luego la estrategia de la “solución final” produjeron un acto que se dio en los marcos de un Estado de derecho? Es verdad que los nazis respetaron la Constitución y la ley en su asalto al poder; pero, el día que se votó por los plenos poderes a Hitler y para obtener mayoría absoluta, la fórmula que se siguió fue aprehender a las puertas del Reichstag (el parlamento alemán) a todos los diputados socialdemócratas y comunistas que fueron directamente a los campos de concentración.

Si el derecho no puede ser más que democrático, en consecuencia, el Estado de derecho tiene que ser también sólo democrático. Todo otro régimen estatal que dé lugar a la arbitrariedad y al abuso del poder no es ni puede ser, por muy fundado que se presente en la ley, un Estado de derecho. La dictadura porfiriana, entre nosotros, fue un régimen que supo guardar muy bien las formas legales y constitucionales. A nadie se le ha ocurrido llamarle un Estado de derecho. Por eso éste es, también y muy señaladamente, un Estado garantista de la libertad individual y social, lo que, a su vez, quiere decir, garante de que sus actos, apegados siempre a derecho, jamás permitirán la impunidad y el abuso del poder.

El Estado de derecho tiene otra virtud que es inigualable: es el que mejor preserva su institucionalidad, vale decir, su permanencia. En ciencias sociales, lo que es institucional es lo que cuaja en condensados permanentes y duraderos en el tiempo. No podía ser de otra manera en su caso, pues nada hay que haga permanentes las instituciones de gobierno de la sociedad que el acuerdo y el consenso de la sociedad. Desde luego que la fuerza de ningún modo. A la fuerza siempre habrá otra fuerza mayor que la someta, como muy bien lo señaló Rousseau. En la misma ruta y debido a la permanente presencia del consenso popular, el Estado de derecho es el que menos se ve expuesto al anquilosamiento y al pudrimiento de sus órganos y de sus funciones.

El Estado de derecho, por supuesto y se señaló por parte de casi todos los que intervinieron en mi mesa, no puede ser tal si no produce y realiza plenamente una pronta y expedita impartición de justicia. De hecho, el mejor termómetro para medir la eficacia de ese Estado es su capacidad de ser justo y equitativo. Cuando eso falla y resulta un Estado injusto e inequitativo no hay modo de justificarlo como un verdadero Estado de derecho. Mi querido Miguelito Concha señaló con atingencia que, en este renglón, la misma Constitución falla al seguir anquilosada en su capítulo de garantías individuales y derechos humanos y debe ser urgentemente reformada. Un Estado de derecho es, por naturaleza, un Estado justiciero e igualitario.

Claro está que el Estado de derecho no es la medicina para todos los males de la sociedad. Para esos males no hay otro remedio que el buen juicio de los gobernantes y el buen manejo y el óptimo funcionamiento de las instituciones estatales. La propia democracia no es una barrera para el autoritarismo y el abuso del poder. Ella misma, como lo señaló en 1932, con insuperable atingencia, el gran jurista y teórico de la democracia Hans Kelsen, en el seno de la democracia van los gérmenes que pueden provocar su propia destrucción. Así ocurrió en Alemania un año después, cuando los nazis destruyeron la República democrática de Weimar. Todas las fuerzas políticas, representativas de la voluntad ciudadana, son proclives a militar contra la democracia y a no respetar sus reglas.

Derecho, consenso popular y democracia son componentes ineliminables de una misma unidad y de un mismo concepto: Estado de derecho. Como puede verse fácilmente, no se trata de cuestiones puramente formales. No se trata sólo de tener leyes ni, tampoco, de observar esas leyes. Se trata de cuestiones materiales: quiénes deciden y producen esas leyes, quiénes deciden la integración del Estado y sus instituciones, qué garantías hay de que los elegidos para gobernar cumplan efectivamente lo que está decidido por todos en las leyes. La impunidad, la arbitrariedad y el mal gobierno sólo se pueden evitar en un Estado que sea de derecho, vale decir, en un Estado decidido por todos.

sábado, agosto 21, 2010

"Tráfico de Influencias". "El homo stupidus stupidus"

La Jornada

UASLP: universidad pública, negocios privados
Juan Carlos Ruiz Guadalajara*


La ciencia contemporánea se ha convertido en un poderoso instrumento de dominación política y económica de proporciones nunca vistas. El asombroso camino que recorrió la investigación científica en el siglo XX ha propiciado en nuestros días que muchos científicos, en diversas naciones y contextos, desarrollen prácticas muy cuestionables, supuestamente legitimadas con ambiguos y falaces argumentos, pero sobre todo con jugosos dividendos ante la mercantilización de un tipo de racionalidad científica que se ha colocado, en tiempos de globalización, al servicio del negocio y la máxima ganancia.

En México dichas prácticas se han insertado en universidades públicas, desvirtuándolas y usufructuando sus recursos. Es uno de los efectos nocivos del actual modelo de política científica, en el que influyen instancias como el Conacyt y personajes de la burocracia académica en diversos contextos regionales. La tendencia ha sido fomentar un nexo entre la investigación científica que se desarrolla en instituciones públicas y las necesidades del sector privado, ocasionando una simulada privatización de la ciencia. Ejemplo de lo anterior es la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) en un área especialmente vulnerable a la relación entre ciencia y poder económico: la denominada “gestión del medio ambiente”.

Más allá de sus científicos honestos, en la UASLP se ha desarrollado un grupo que se dice especializado en el control y la mitigación de los impactos ambientales de la actividad empresarial. Su origen está en la creación de la “Agenda Ambiental” en 1998 y del Centro Universitario de Apoyo Tecnológico y Empresarial fundado en 2001. Con la llegada a la rectoría de Mario García Valdez en 2004 y la creación del Centro de Estudios, Asesorías y Servicios en Sistemas Ambientales (CEASSA) en 2006, la UASLP consolidó el triste papel de legitimador científico de lucrativos e incluso ilegales negocios.

García Valdez jamás ha destacado en disciplina académica alguna; escaló dentro de la burocracia de la UASLP utilizándola para sus relaciones y ambiciones políticas personales, principalmente con el sector político-empresarial de la capital potosina. Por ello califica a CEASSA como la primera empresa universitaria capaz de vincular ciencia, tecnología e industria a partir del capital intelectual de la UASLP, solapando el uso de recursos públicos y el tráfico de influencias en favor de la iniciativa privada, incluso trasnacional. La operación de CEASSA y sus ganancias extrauniversitarias se basa en una red formada, entre otros, por Pedro Medellín Milán (coordinador de Agenda Ambiental), su esposa Luz María Nieto Caraveo (secretaria académica de la UASLP), Joel Milán Navarro (delegado de Semarnat en SLP desde el sexenio de Fox) y Alejandro Nieto Caraveo.

CEASSA se presenta como “empresa asociada a la UASLP” y declara entre sus clientes (sic) a ocho empresas privadas, seis de ellas del sector extractivo, incluidas Minera México, Gold Corp-Minera Peñasquito, New Gold-Minera San Xavier (MSX) y Cal Química de México, todas involucradas en megaminería de tajo a cielo abierto con impactos ambientales y sociales irreversibles. Entre su variado menú de servicios “científicos” destacan la elaboración de manifestaciones de impacto ambiental, programas de ordenamiento ecológico, planeación ambiental de asentamientos humanos y restauración de sitios en programas de cierre, todo al gusto del cliente, con uso de la infraestructura universitaria y bajo un discurso falaz sobre las capacidades de la ciencia para revertir los daños que provocan negocios depredadores.

Esta empresa “universitaria” ha cobrado por avalar desastres ambientales para después volver a cobrar por proyectos de supuesta remediación. En el caso de MSX, desde 1997 científicos como Pedro Medellín y Fernando Díaz Barriga usaron a la UASLP para impulsar 100 condicionantes que le permitieron a la canadiense violar la ley. En el contexto de la autorización ilegal que MSX obtuvo en 2006, CEASSA se involucró en el diseño de la nueva NOM-155 sobre lixiviados de oro y plata, y en 2009 realizó una nueva manifestación de impacto ambiental bajo dicha NOM, en un frustrado esfuerzo por avalar la actividad delincuencial de la minera canadiense. CEASSA incluso trabajó hace poco para intentar anular el decreto estatal que declaró a Cerro de San Pedro zona de restauración y preservación de la vida silvestre, todo a cuenta de MSX.

Otro ejemplo de “científica” corrupción lo encontramos en la canadiense Cal Química de México, SA. En 2009, a unos días de concluir el gobierno de Marcelo de los Santos, el entonces titular de la Secretaría de Gestión Ambiental (Segam) de SLP, Alejandro Nieto Caraveo, autorizó por cinco años a dicha empresa la explotación intensiva a cielo abierto de un yacimiento de cal ubicado en la sierra de Álvarez, área natural protegida desde 1981. Desde 2010 Cal Química aparece como cliente de CEASSA, empresa a la que se integró como gerente Nieto Caraveo con su equipo de ex funcionarios, todo con el aval de Mario García y Joel Milán. Esto no es nuevo: baste recordar que Luis Rodolfo Rodríguez, actual representante legal de la ilegal MSX, había sido director de normatividad de la misma Segam.

La UASLP es la muestra de cómo sectores de instituciones públicas de investigación científica de nuestro país se han alejado de su función social para convertirse en consultorías de negocios privados, todo bajo la lógica del lucro y de un “desarrollismo” insostenible que necesita de un tipo específico de ciencia, la mercenaria, para justificar sus atrocidades. La idea megalómana de que la ciencia y la tecnología son capaces de solucionar todos nuestros problemas es inexacta y peligrosa. Como dijera Sartori, si nos salvamos no será con la tecnología, sino con un retorno a la inteligencia, aunque por ahora vence el homo stupidus stupidus.

* Investigador de El Colegio de San Luis, AC

martes, agosto 17, 2010

Mexicana de Aviación. "Empresarios" Parásitos Depredadores.

Revolución 2010. "Crisis de confianza"

La Jornada

Crisis de confianza


Ayer, en el sexto Congreso Internacional de Derecho Electoral y Democracia, que se realiza en la capital michoacana, el coordinador residente de la ONU en México, Magdy Martínez-Solimán, afirmó que la sociedad mexicana desconfía de sus gobernantes y no se siente representada por ellos. En tal circunstancia, dijo el funcionario internacional, la calidad de la democracia y de los gobernantes es el tema pendiente del sistema político electoral mexicano.

El señalamiento es tan atendible como preocupante, en la medida en que la clase política en su conjunto habla y actúa como si en el país existiera plena normalidad democrática y alimenta, con ese ejercicio de simulación, su propio déficit de credibilidad. La institucionalidad formalmente vigente aparece cada vez más distanciada de los ciudadanos, cada vez más ajena a sus problemas y cada vez más próxima a una condición escenográfica. Ello puede apreciarse en el perseverante triunfalismo gubernamental –expuesto ayer de nuevo en un artículo firmado por el titular del Ejecutivo federal y publicado en Le Monde–, en la incapacidad del Legislativo para actuar con independencia respecto de los poderes empresariales y mediáticos, en la tendencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) a actuar como mera instancia culpadora de funcionarios y políticos. La desconfianza de la sociedad hacia las dependencias públicas y sus ocupantes es una consecuencia, más que una causa, de la crisis por la que atraviesa la institucionalidad nacional.

Semejante falta de credibilidad cierra un círculo vicioso que impide el funcionamiento correcto de las instancias del poder formal y de sus mecanismos de integración y renovación, y obstaculiza, hasta el punto de hacerlas inviables, las decisiones adoptadas por los gobernantes, así sean en principio correctas. El poder público no tendrá éxito en lograr el respaldo masivo y decidido de la sociedad a sus estrategias de seguridad en tanto la gente siga percibiendo que la ley es sistemáticamente ignorada por el propio convocante; la tendencia a la evasión fiscal no podrá erradicarse en tanto no se erradiquen la corrupción monumental, el dispendio y la frivolidad en el manejo de los presupuestos; las persistentes violaciones a los derechos humanos por los cuerpos de seguridad del Estado generan temor, sin duda, pero no respeto a la autoridad.

Sería superfluo, por lo demás, replicar a los señalamientos mencionados con el argumento de que lo dicho por Martínez-Solimán se reduce a un problema de percepción –como ha argumentado el discurso oficial ante la catástrofe de seguridad pública en la que se encuentra el país–, pues confianza y desconfianza se construyen, en esencia, con base en percepciones: si un grupo humano no se siente representado por un individuo o equipo, no hay poder legal ni institucional capaz de convertir a los segundos en representantes legítimos y mínimamente funcionales.

La discusión es relevante de cara a los comicios previstos para 2012, pues el sistema electoral del país genera desconfianza en vastos sectores sociales, a consecuencia del desaseo, la inequidad y las irregularidades que tuvieron lugar en la elección presidencial de julio de 2006. La renovación de autoridades programada para dentro de dos años puede ser una oportunidad para restituir la confiabilidad y la legitimidad del régimen político. Pero si la clase política no establece reglas claras y precisas para verificar los resultados –por ejemplo, la obligatoriedad del recuento voto por voto en casos de triunfos dudosos o cuestionados–, para impedir que las autoridades constituidas actúen en forma facciosa –como lo hizo la presidencia de Vicente Fox para beneficiar a los aspirantes de su partido y perjudicar a sus rivales– y para evitar la irrupción indebida de los poderes fácticos en las campañas –como las que realizaron los grupos empresariales en favor del entonces candidato presidencial panista, Felipe Calderón–, 2012 puede convertirse en la demolición definitiva de las vías electorales y democráticas en el país.

viernes, agosto 13, 2010

Revolución 2010. Fidel Castro Ruz ."Todo cambiará en México"

El gigante de las siete leguas (Parte 2)
Fidel Castro Ruz
El 12 de marzo de 2004, supimos por INTERPOL que un ciudadano de origen argentino naturalizado en México, era reclamado en un caso de operaciones de procedencia ilícita.

Las investigaciones pertinentes comprobaron que había entrado en el país el 27 de febrero de ese mismo año, en un avión privado junto a otra persona y se encontraba hospedado en una casa de alquiler legalmente registrada.

Fue arrestado el 30 del mismo mes de marzo.

El 31 fue presentada por la Cancillería mexicana al MINREX de Cuba una solicitud de extradición de Carlos Ahumada Kurtz, por existir una orden de aprehensión contra el mismo por su probable participación en un delito de fraude genérico.

Cinco días después se le impuso la medida cautelar de prisión provisional como resultado de las investigaciones.

En los interrogatorios declaró que, desde noviembre del año 2003, se había puesto de acuerdo con líderes políticos de los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI), el senador Diego Fernández de Cevallos y el expresidente Carlos Salinas de Gortari, para denunciar los manejos fraudulentos de funcionarios del Gobierno del Distrito Federal, colaboradores cercanos al gobernador por el PRD, Andrés Manuel López Obrador. En videos filmados por él o colaboradores suyos, aparecía el secretario personal del Gobernador, René Bejarano, recibiendo miles de dólares de Ahumada, así como otros videos en los que aparece el Secretario de Finanzas del Distrito Federal, Gustavo Ponce Meléndez, gastando altas sumas de efectivo en un casino de Las Vegas, Estados Unidos -materiales que fueron publicados por la televisión mexicana.

A Bejarano le habían hecho la trampa de entrevistarlo en un programa de televisión donde criticaba duramente los actos de corrupción de funcionarios del gobierno y al concluir su intervención lo invitaron a pasar a un estudio colindante y le presentaron un video en que se le veía recibiendo dinero de su parte, todo lo cual constituyó un gran escándalo de consecuencias destructivas para su prestigio.

Salinas de Gortari y Fernández de Cevallos, vieron los videos previamente y organizaron, con el Secretario de Gobernación y el Procurador General de la República del gobierno del presidente Fox, Santiago Creel y Rafael Macedo de la Concha respectivamente, la ejecución de la denuncia y su divulgación posterior, ofreciéndole a cambio apoyo económico en sus negocios y protección judicial para él y su familia.

Ahumada tuvo varios contactos con Fernández de Cevallos, analizando la calidad de los videos, mejorando los mismos e incluso, ocultando su rostro en las imágenes, así como que la denuncia fue ratificada por él en una habitación del Hotel Presidente de Ciudad México, donde se hallaban representantes de la Procuraduría General de la República.

Una vez publicados los videos, Salinas, a través de su abogado Juan Collado Mocelo y de su ayudante personal Adán Ruiz, le indicó abandonar México y refugiarse en Cuba, lo que realizó comunicándose con él mediante visitas de los empleados arriba mencionados y telefónicamente.

El objetivo fundamental, según declaró Ahumada, era dañar a López Obrador y al PRD, para debilitarlo como candidato a las elecciones presidenciales de 2006.

El 28 de abril de 2004, fue deportado a México Carlos Ahumada Kurtz, entregándoseles a las autoridades policíacas, quedando detenido bajo la jurisdicción del Juez del Distrito Federal que había dictado Orden de Aprehensión. En esa misma fecha fue publicada la confirmación del MINREX sobre el proceso seguido contra Carlos Ahumada y su deportación.

Durante su detención en Cuba recibió visita de su esposa, acceso consular y, excepcionalmente, se le autorizó a entrevistarse con el abogado de Salinas, Juan Collado.

Sobre este caso se generó una fuerte campaña mediática.

Respecto a la deportación, se emitieron criterios favorables hacia Cuba por parte de dirigentes partidistas de diversas organizaciones, particularmente del PRD, señalándose en un informe del Ministerio del Interior de Cuba, recibido ayer, con fecha 11 de agosto de 2010, que López Obrador estaba satisfecho con esa medida.

Por otro lado, en un “Parte valorativo de las informaciones sobre la deportación de Carlos Ahumada” se informaba en uno de sus párrafos: “El presidente del ‘PRD’ Godoy llamó a nuestra Embajada, ’satisfecho’ por la declaración ‘cubana’ y por la ‘deportación’. Dijo que, López Obrador ‘está muy satisfecho’”. Era lo que más nos interesaba.

El Procurador General del Distrito Federal “llamó a nuestra embajada para agradecer la deportación y pedir datos del vuelo”.

Así por el estilo, numerosas personalidades, representantes de organizaciones y partidos políticos, Representantes y Senadores, nos expresaron su satisfacción y gratitud.

Blanche Petrich y Gerardo Arreola, enviada y corresponsal de La Jornada, enviaron un despacho señalando: “El detenido involucra directamente a altos cargos del gobierno, señaló el canciller cubano”.

“La Habana, 5 de mayo. Sentado en la orilla de un sofá de brocado, pasado de moda, envuelto, con buen semblante, el empresario Carlos Ahumada dice a sus interlocutores situados al lado del lente de la cámara que lo graba: ’Porque yo no quería soltar los videos, porque era, de alguna manera, mi única manera de poder negociar lo que estaba queriendo negociar, o sea, que me ayudaran. Y bueno, lamentablemente terminé soltándoles todos y hasta ahorita no me dieron nada, porque bueno, protección jurídica no me la han dado, al contrario, me gané que me acusaran de lavado de dinero y la ayuda económica tampoco me la han dado y prácticamente por mí lo que me han dado, no ha habido nada y estoy aquí preso.’

“Con esta microdosis, no más de cuatro minutos de los anunciados y temidos videos en poder del Gobierno cubano, el canciller Felipe Pérez Roque presentó ‘las pruebas’ que el Secretario de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez, le demandó.

“‘Lamentablemente -concluyó Pérez Roque- los hechos tienen una considerable connotación política, porque en la planificación, ejecución y difusión de los videos con fines políticos están involucrados directamente altos cargos del gobierno.’

“En estos fragmentos presentados esa tarde a la prensa, Ahumada no menciona ningún nombre del equipo de Vicente Fox, ni detalles del complot dirigido contra la figura política del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, ni sombra de identidad de los gestores detrás del empresario. Ello, a pesar de que el propio canciller aseguró que autoridades judiciales cubanas tienen ‘horas y horas’ de declaraciones grabadas del detenido. ‘Es mucho más lo que dijo Ahumada a nuestros funcionarios.’

“¿A qué ellos se refiere Ahumada? ¿Quiénes son a los que suelta los videos?

“Eso corresponde determinarlo al Gobierno mexicano. Nosotros dijimos que el que había dicho que altos cargos estaban implicados en la planificación previa de todo. Él declaró que había objetivos y fines políticos. Es en México donde se tiene que investigar todo esto. No es nuestro objetivo. Nosotros nos vemos obligados a dar estos elementos porque el canciller Derbez nos emplazó a presentar pruebas. Ese pronunciamiento nos obliga a ampliar y profundizar lo hecho.

“Durante un mes, Cuba estuvo recibiendo una andanada de acusaciones y versiones de que estábamos protegiendo a Ahumada. Reitero que la obligación de dar cuentas al sistema político y al pueblo mexicano de estos hechos recaen en las autoridades mexicanas, insistió.”

Este interesante despacho de los autores continúa durante largas páginas de las que ni intento siquiera una síntesis, pues no deseo extender esta Reflexión como ayer.

Deseo además incluir una imprescindible instrucción que impartí al Vicejefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido, el 2 de abril de 2004, a José Arbesú, de viajar a México a fin de dejar bien clara nuestra posición con relación al caso Ahumada:

“Hay que hacerlo con todas las cúpulas de los partidos, que la gente nuestra vaya allí hablar con ellos, incluyendo no solo el PRD, PRI, también PT, Convergencia. También hay que hablar con Bolaños (Embajador de Cuba en México). La idea es explicarles cómo ha sido, cómo nos enteramos, desbaratar todas las preguntas que están haciendo.”

“A Obrador decirle, en primer lugar, que nosotros ni estamos en ningún complot contra él, ni ninguna conspiración contra él, ni estamos coaligados con nadie para hacerle daño, que nosotros nos enteramos que Ahumada estaba aquí, que nosotros no somos capaces de hacer eso.

“Que nosotros nos enteramos de la presencia de este individuo en el país a partir de la solicitud que hizo INTERPOL…”

“Que la gran verdad es que nosotros tenemos muchos problemas y estamos ocupados en otras cosas y la alta dirección del país no estaba informada ni tan siquiera de los escándalos aquellos…”

“Que lo supimos, y tan pronto lo supimos se ordenó la investigación. Que incluso se arrestó al tipo para saber y conocer; que víctima no era él solo de eso, sino nosotros también, el honor, el prestigio del país y de la Revolución. No debe haber confusión en eso. Y por el contrario, nos interesa todo lo que él tenga que decir sobre eso”

“Pedirles opiniones a los del PRI, a los otros, a todo el mundo, lo que queremos es que nos digan. Y a todos les endilgas el discurso de nuestra posición y como nos han envuelto en esto, y que nosotros no vamos a permitir que nos envuelvan en cosas sucias, que nos acusan de amparar y apoyar…”

La gente del partido de López Obrador quería que le enviáramos la copia filmada de las declaraciones de Ahumada, y en eso no lo podíamos complacer. Le enviamos como correspondía a la autoridad que solicitó la extradición. Otra actitud no habría sido seria.

Comprendemos perfectamente la desconfianza de López Obrador. Había sido traicionado por personas que creía honestas y esas circunstancias fueron aprovechadas por los que estaban dispuestos a clavarle un puñal.

Había una razón adicional. Cuando Ahumada le mostró el material, que él calificara de “misil nuclear” contra Obrador, Salinas estaba en Cuba. Hombre sumamente hábil, sabía mover todas las fichas como un experto en ajedrez, con talento muy por encima de los que lo rodeaban.

Cuando fue Presidente de México, su rival había sido Cuauhtémoc Cárdenas, con quien por razones obvias manteníamos excelentes relaciones. Todas los grandes, medios y pequeños Estados lo habían reconocido.

Cuba fue el último. Sólo unos días antes de su toma de posesión, lo hicimos aceptando su invitación de asistir a la asunción del cargo.

No me constaba si había habido o no fraude. Era el candidato del PRI, partido por el que siempre votaron durante décadas los electores mexicanos. Sólo el corazón me hacía creer que le robaron a Cuauhtémoc la elección.

Fue sumamente amable conmigo, conversó bastante y me mostró su gigantesca biblioteca repleta de libros por los cuatro costados, y con dos pisos. No los tenía allí de adorno.

Sucedió algo mucho más importante. En un momento de seria crisis migratoria entre Cuba y Estados Unidos en agosto de 1994, William Clinton, presidente de Estados Unidos en ese momento, que no deseaba a Carter -quien se había propuesto como mediador y a quien nosotros preferíamos-, designó a Salinas y no tuve otra alternativa que aceptarlo.

Se portó bien, y actuó realmente como mediador y no como un aliado de Estados Unidos. Así fue como se produjo el acuerdo, que había constituido una burla en la primera crisis, durante los años de Reagan.

Cuando Zedillo, un hombre realmente mediocre que lo sustituyó en la presidencia, celoso éste tal vez de su influencia política, le prohibió residir en México, Salinas tenía en ese momento una difícil situación personal, y solicitó residir en Cuba. Sin vacilación lo autorizamos y aquí nació la primera hija de su segundo matrimonio.

Quiso invertir en nuestro país, y no lo autorizamos. Adquirió legalmente la residencia de un particular en la capital de Cuba.

William Clinton, no se portó bien. Cumplió los acuerdos migratorios suscritos pero mantuvo el bloqueo económico, la Ley de ajuste cubano, y en cuanto tuvo una oportunidad endureció la presión económica con la Ley Helms-Burton, que el Gobierno de ese país ha mantenido contra Cuba.

Cuando Salinas escribió en un libro su papel en las negociaciones migratorias, dijo la verdad y coincidió con el periódico de izquierda New Yorker, que hizo la historia de las actividades que realizó Richardson, que era Secretario de Energía, durante su visita a Cuba y le propuso a Clinton prohibir las provocaciones de las avionetas que usaron en la guerra de Vietnam para violar nuestro espacio aéreo sobre la Ciudad de la Habana, que motivaron comunicarle a Richardson que no toleraríamos semejantes violaciones.

Cuando este regresaba a Estados Unidos me dijo que no volvería a suceder, con lo cual no me ocupé más del problema. Desgraciadamente no fue así y se produjo el incidente.

Salinas mantuvo la práctica de visitar Cuba con determinada frecuencia, intercambiaba conmigo y nunca trató de engañarme. Me enfermé gravemente el 26 de julio de 2006 y no volví a saber de él.

No he cambiado. Seré fiel a los principios y a la ética que he practicado desde que me hice Revolucionario.

Hoy me honro en compartir los puntos de vista de Manuel López Obrador, y no albergo la menor duda que mucho más pronto que lo que él imagina, todo cambiará en México.

“… ¡los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes”, declaró José Martí hace ya casi 153 años, el 1º de enero de 1891.

Agosto 12 de 2010

9 y 30 p.m.

Revolución 2010. Fidel Castro Ruz

La Jornada



El gigante de las siete leguas (Parte 1)
Fidel Castro Ruz



Lo supe por Aristóteles, el más famoso filósofo de la historia del hombre.

El ser humano es capaz de acciones maravillosas o de las peores iniquidades.

Su asombrosa inteligencia es capaz de usar las leyes inalterables de la naturaleza para hacer el bien o el mal.

Con mucho menor experiencia que la que hoy poseo, en los días en que se gestaba nuestra lucha armada en las montañas de Cuba, en la gran nación mexicana -donde cualquier cubano vio siempre algo propio- vivimos un fugaz pero inolvidable período en que todas las maravillas se reunían en un rincón de la Tierra.

No tendría forma ni palabras para describir mis impresiones como lo hizo un mexicano que, no en balde, es la persona de más autoridad para hablar de la tragedia de ese país, ya que fue electo gobernador del importantísimo distrito electoral de la Ciudad de México, Capital de la República, y en las pasadas elecciones del 2006 fue el candidato de la “Coalición por el bien de todos”.

Se presentó a las elecciones y ganó la mayoría de los votos frente al candidato del PAN. Mas el imperio no le permitió asumir el mando.

Yo conocía, como otros dirigentes políticos, cómo Washington había elaborado las ideas del “neoliberalismo” que vendió a los países de América Latina y el resto de los países del Tercer Mundo como la quintaesencia de la democracia política y el desarrollo económico, pero nunca tuve una idea tan nítida de la forma con que el imperio utilizaba esa doctrina para destrozar y devorar las riquezas de un importantísimo país, rico en recursos naturales y hogar de un pueblo heroico que tuvo cultura propia desde antes de la era pre cristiana, hace más de dos mil años.

Andrés Manuel López Obrador, una persona con la que nunca hablé, ni sostuve con él relación de amistad, es el autor de un pequeño volumen que acaba de ser editado, a quien agradezco la brillante exposición que hace de lo que está sucediendo en ese hermano país. Su título es “La mafia que se adueñó de México… y el 2012″.

Llegó a mis manos hace cuatro días, el 7 de agosto, en horas de la tarde, después que regresé de mi reunión con los diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba. Lo leí con enorme interés. Describe la forma en que Estados Unidos devora a dentelladas un país hermano de este hemisferio, al que ya una vez arrebató más del 50% de su territorio, las mayores minas de oro con altísima ley, y la riqueza petrolera explotada intensamente durante más de un siglo, de la que se extraen todavía casi tres millones de barriles diarios. Omito la referencia a su enorme extracción de gas, por ignorar los datos.

En el capítulo 1 explica el extrañísimo fenómeno de que en México haya desaparecido el ferrocarril, que fue creado en tiempos de Benito Juárez, cuando se inició el primer tramo de Ciudad México a Veracruz.

Durante la administración de Porfirio Díaz se extendió en más de 20 mil kilómetros, esfuerzo que con posterioridad la Revolución Mexicana amplió considerablemente.

Hoy existe un ferrocarril que “va de Chihuahua, Chihuahua a Los Mochis, Sinaloa. En un abrir y cerrar de ojos, los tecnócratas acabaron con la ilusión de los liberales del siglo XIX, que veían en la comunicación por ferrocarril la vía idónea para hacer progresar a México” -relata el libro de Obrador.

“La llegada de Fox a la Presidencia de la República sólo sirvió para recomponer el viejo régimen y continuar con la misma corrupción. En realidad se trató del sexenio del gatopardismo, esa maniobra en que, en apariencia, todo cambia para que todo siga igual. Fox, desde antes de que tomara posesión de la presidencia, se subordinó a los organismos financieros internacionales y, obviamente, continuó sirviendo a los potentados del país. Es más, no sólo mantuvo inalterable la política económica, sino que se apoyó en el mismo grupo de tecnócratas que venía actuando desde la época de Salinas.”

Algunas páginas más adelante el autor señala “…hoy día, casi todas las instituciones bancarias pertenecen a extranjeros, no otorgan créditos para fomentar el desarrollo del país, invierten en valores gubernamentales, cobran las tasas de interés más altas del mundo, obtienen ganancias fabulosas y son fuente fundamental de traslado de recursos a sus matrices en España, Estados Unidos e Inglaterra.”

“Con Fox se siguieron entregando los bienes del pueblo y de la nación a particulares, nacionales y extranjeros [...] con Fox se extendió sin límites la entrega del territorio nacional para la explotación del oro, la plata y el cobre [...] se modificó la Ley Minera, para otorgar concesiones únicas en exploración y explotación con vigencia hasta de 50 años y con la posibilidad de prorrogarse [...] hasta diciembre de 2008, se habían concesionado 24 millones 816 mil 396 hectáreas, 12 por ciento del territorio nacional, equivalente a la extensión del estado de Chihuahua, el más grande del país.”

Algo verdaderamente asombroso y sorprendente, incluso para los que tienen la peor opinión del neoliberalismo, son los datos que ofrece López Obrador en la parte final del capítulo 1 de su libro.

Durante el Gobierno de Fox, afirma: “…en 2005, durante el Foxismo, se volvió a modificar la Ley de impuesto sobre la renta, para de nuevo conceder el 100 por ciento de los beneficios a las grandes corporaciones. Para comprender mejor lo que eso significa, tengamos presente que, en 2008, según cifras oficiales, 400 grandes monopolios que obtuvieron ingresos por cinco billones de pesos, -según cifras oficiales- más de la mitad del producto interno bruto de ese año, sólo pagaron 1,7 por ciento del impuesto sobre la renta y del impuesto empresarial a tasa única (IETU).”

“Adicionalmente, durante el Gobierno de Fox, fue cuando más devoluciones de impuestos se realizaron a favor de los llamados grandes contribuyentes y, como es obvio, tanto los gobiernos del PRI como los del PAN han querido justificar esta canonjía fiscal con la falacia del fomento a la inversión. Nada más que si esto fuese cierto, en los últimos 27 años habríamos tenido crecimiento económico y no la parálisis que ha prevalecido. Así mismo se puede demostrar que las devoluciones de impuestos son superiores al incremento de la inversión privada; sólo en el período 2001-2005, mientras que la inversión privada se incrementó en 279 000 millones de pesos, las devoluciones de impuestos alcanzaron 604 000 millones, o sea, más del doble. Está tan oficializada la corrupción en la cúpula del poder, que el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI) resolvió mantener en secreto por 12 años -hasta 2019- los nombres de las empresas que en 2005 resultaron beneficiadas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) con la devolución multimillonaria de impuestos.”

Esas fueron las palabras que pronunció exactamente Carlos Ahumada, cuando lo arrestamos en Cuba por violación de nuestras leyes. López Obrador las conoce porque le enviamos el acta junto al deportado Carlos Ahumada, el 28 de abril de 2004.

El hecho constituyó sin duda la estafa política más grande de la historia de América. Hay algunos puntos más que aclararé con total precisión.

En el propio capítulo 1, bajo el título “Los amos de México”, López Obrador escribe: “Durante el tiempo que fui Jefe de Gobierno de la ciudad de México (2000-2005), conocí a casi todos los integrantes de esta élite…”

La opinión de López Obrador sobre Carlos Slim, también la comparto. Yo también lo conocí. Me visitó siempre cuando fui a México y una vez me visitó en Cuba. Me obsequió un televisor -lo más moderno entonces- que conservé en mi casa hasta hace apenas un año. No lo hizo con intención de sobornarme. No le pedí nunca tampoco favor alguno. A pesar de ser el más rico de todos, con una fortuna que supera los 60 mil millones de dólares, es un hombre inteligente que conoce todos los secretos de las bolsas y mecanismos del sistema capitalista.

Habría multimillonarios, con Salinas y sin Salinas, con Fox o sin Fox, aunque desde luego, nunca tanto como lo fue bajo la mafia que se adueñó de México. López Obrador los va incluyendo en su libro e identificando el poder de la mafia que se adueñó del país.

El Capítulo 2 lo titula “Abandono, corrupción y pobreza”. Señala el PIB de los países del mundo en el período 1982-2009; con admiración se refiere al de China: 10,1. Es más, dice en párrafo aparte el PIB en el 2009. Señala que “por si fuese poco -ese año- México ocupó, en esta materia, el último lugar entre todos los países del continente americano y, aunque parezca increíble, estuvimos por debajo de Haití”.

“Los tecnócratas han actuado como fundamentalistas. No sólo acataron la ortodoxia de los organismos financieros internacionales, sino que convirtieron en ideología sus recomendaciones.”

“El México rural ha sido el más afectado con las llamadas políticas neoliberales. El abandono del campo es dramático. Todavía recuerdo que Pedro Aspe, secretario de Hacienda en el gobierno de Salinas, se ufanaba diciendo que no tenía importancia el fomento de las actividades productivas del sector agropecuario porque en un mundo globalizado era más económico comprar en el extranjero lo que consumimos.”

“El conjunto de políticas neoliberales aplicadas al campo ha originado un grave rezago productivo del sector agropecuario en relación con el crecimiento de la población. Del trienio 1980-1982 al de 2007-2009, el PIB agropecuario, forestal y pesquero por habitante se redujo en 15.2 por ciento. En otras palabras, en tanto la producción total de alimentos avanzó a un ritmo anual de 1.5 por ciento, la población del país creció, en el período de referencia, a una tasa de 1.7 por ciento anual.”

“A partir de 1996, la producción de petróleo siguió en aumento hasta llegar en el 2004 a la cifra récord de mil 231 millones 145 mil barriles. Entre 1996 y 2004, las exportaciones de crudo se elevaron de 563 a 683 millones de barriles al año. Este incremento coincidió con la sobreexplotación del complejo Cantarell, que de 2000 a 2004 incrementó su producción de 47 a 61 por ciento de la producción nacional, convirtiéndose en el campo petrolero de mayor rendimiento en la historia del mundo.”

“Mientras la extracción de petróleo iba en aumento, las reservas probadas registraron una estrepitosa disminución: en 1982 éstas eran de 48 mil 300 millones de barriles; sin embargo, en el 2009 cayeron a 10 mil millones. Sólo durante el gobierno de Fox se consumió una tercera parte de las reservas probadas.”

“También esta absurda política tecnocrática produjo estragos en la refinación, el gas y la petroquímica. A las empresas vinculadas a estas actividades se les privó de recursos para su expansión y modernización. Desde 1979 no se construye una nueva refinería en el país. Recientemente, por nuestro movimiento, Calderón se vio obligado a decir que haría una; sin embargo, han pasado dos años desde que lo anunció y todavía no pegan un ladrillo.”

“Y al mismo tiempo se estableció como precio de referencia el asignado en Estados Unidos, que es el más caro del mundo. Por esta causa, nos hemos convertido en importadores de gas.”

“En el caso de la petroquímica, ante la falta de inversión y el abandono, lo único que se ha hecho es reducir ‘las pérdidas’ de los complejos petroquímicos mediante la suspensión de líneas de producción.”

“…las grandes corporaciones empresariales y financieras, han optado por confiscar a Pemex todos sus ingresos. De 2000 a 2009, esta empresa registró ventas acumuladas por ocho billones 841 mil millones de pesos y pagó impuestos por seis billones 185 mil millones de pesos, es decir, el equivalente a 70 por ciento de sus ventas. [...] la inversión pública directa en Pemex (sin incluir deuda) fue de 437 mil millones de pesos, cifra que representa cinco por ciento de sus ventas totales.”

“Como es lógico, a partir de la adopción de la política neoliberal, se vinculó estrechamente al sector energético con los intereses externos. En este período se alejó más la posibilidad de integrarlo y utilizarlo como palanca de desarrollo nacional, y todos los gobiernos neoliberales han mantenido la idea y el propósito de privatizar tanto la industria eléctrica como la industria petrolera.”

“No aceptamos ninguna ocupación a nuestro territorio. México debe seguir siendo un país libre, independiente y soberano. No queremos convertirnos en colonia.”

“…en esa ocasión terminé recordándoles lo que una vez dijo el General Lázaro Cárdenas del Río: ‘Gobierno o individuo que entrega los recursos nacionales a empresas extranjeras traiciona a la Patria’. Sin embargo, en estos tiempos, desgraciadamente, puede más la corrupción que el patriotismo.”

“Uno de los negocios más jugosos en beneficio de funcionarios y contratistas ha sido la compra de gas a empresas extranjeras. Por esta razón, a los tecnócratas nunca les ha importado realmente ni extraer el gas ni evitar que se desperdicie. México es el país petrolero que más gas quema a la atmósfera.”

“En estos días lo que más preocupa a la gente es la falta de trabajo. El desempleo es alarmante. El rezago ha ido creciendo de manera exponencial. Se calcula que cada año ingresa al mercado de trabajo un millón de jóvenes y los nuevos puestos que se han venido creando en la economía formal no satisfacen ni siquiera 25 por ciento de la demanda.”

“Aún los que han podido conservar su empleo tienen ingresos que no les alcanza ni siquiera para lo más indispensable. En un reporte de investigación, de enero de 2010, el Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM sostiene que 17 millones 776 mil personas, que reciben menos de dos salarios mínimos y representan 41 por ciento de la población económicamente activa, perciben ingresos que no les permiten adquirir una canasta alimentaria recomendable, considerando aspectos nutritivos, culturales y económicos.”

“En cuanto a la educación, el rezago es impresionante: la población de 15 años o más sin primaria completa alcanza 34 por ciento y el analfabetismo es de 9.46 por ciento, pero en estados con mayor grado de marginación como Oaxaca, Guerrero y Chiapas llega a ser hasta de 23 por ciento.”

“En México, solo dos de cada 10 jóvenes tienen acceso a la educación superior, el 20 por ciento. La UNESCO ha establecido como parámetro de referencia para este nivel, entre 40 y 50 por ciento.”

“En febrero de 2010, el doctor José Narro Robles, rector de la UNAM, informó que de los 115 mil 736 estudiantes que presentaron examen de ingreso, sólo fueron seleccionados 10 mil 350: 8.9 por ciento.

“En los últimos 20 años como consecuencia del abandono de la educación superior por parte del Estado, la matrícula de escuelas privadas creció de 16 a 37 por ciento.”

En el capítulo 3 López Obrador reafirma: “…La oligarquía, la mafia del poder, se sintió amenazada y no le importó echar abajo lo poco que se había construido para establecer la democracia en México.”

“El tiempo y la realidad han demostrado que el fraude causó un daño inmenso: lastimó los sentimientos de millones de mexicanos, socavó a las instituciones, envileció por entero a la llamada sociedad política…”

“Hoy, 9 de marzo de 2009, aquí, en Tamazula, Durango, donde nació el primer presidente de México, Guadalupe Victoria, termino el recorrido por los dos mil 38 municipios de régimen de partido que existen en el país. Ahora, sólo me faltan los 418 municipios indígenas de usos y costumbres del estado de Oaxaca, que visitaré en el último cuatrimestre de este año.”

“Durante 430 días transitamos por 148 mil 173 kilómetros de caminos pavimentados y de terracería, para llegar a los pueblos más apartados de México.”

“Es notoria la carencia de infraestructuras y servicios básicos en los municipios. De los dos mil 38 que visité, 108 no cuentan con caminos pavimentados a sus cabeceras municipales. El estado más atrasado en este aspecto es Oaxaca; de sus 152 municipios de régimen de partido, hay 36 sin pavimento. Le sigue puebla con 15; allí y en la región de la montaña de Guerrero, constaté no solo el mal estado de los caminos, vi que los nuevos, los que apenas están construyendo, son de tan mala calidad que a más tardar en un año volverán a ser terracería.”

“Es ilógico que se consuma tanta Coca-Cola o su equivalente…”

“Creo que este consumo de refresco, calculado en un millón de litros diarios, se debe fundamentalmente a la publicidad y ha llegado a ser, en ciertas regiones, algo que da estatus.”

“Es indispensable eliminar la actual política económica que ni en términos cuantitativos ha dado resultado. México es uno de los países del mundo que menos ha crecido en los últimos años.”

“Es necesario cambiar la forma de hacer política. Este noble oficio se ha pervertido por completo. Hoy la política es sinónimo de engaño, arreglos cupulares y corrupción. Los legisladores, líderes y funcionarios públicos están alejados de los sentimientos del pueblo; sigue prevaleciendo la idea de que la política es cosa de los políticos y no asunto de todos.”

“La transformación que necesita el país no sólo debe tener como propósito alcanzar el crecimiento económico, la democracia, el desarrollo y el bienestar. Implica también y sobre todo, cristalizar una nueva corriente de pensamiento sustentada en la cultura de nuestro pueblo, en su vocación de trabajo y en su inmensa bondad; añadiendo valores como el de la tolerancia, el respeto a la diversidad y la protección al medio ambiente.”

“En marzo de 2009 concluí mi recorrido por los dos mil 38 municipios de régimen de partido del país, con ese motivo elaboré un texto llamado ‘El país desde abajo: apuntes de mi gira por México’. El 20 de noviembre terminé de visitar los 418 municipios indígenas, de usos y costumbres del estado de Oaxaca…”

“El pueblo de Oaxaca ha podido sobrevivir por su cultura. De ella emanan su mística de trabajo, su talento y sus fuertes relaciones familiares y comunitarias. Les ayuda su vinculación con la tierra en el mantener una economía de autoconsumo sustentada en la producción de maíz, frijol y aves de corral, así como el cultivo del café, el aprovechamiento de los bosques, el tejido del petate y del sombrero, las artesanías y otras actividades. En las ciudades del país, en los campos agrícolas del norte y en el extranjero, es muy apreciada su creatividad y su fuerza de trabajo. En Estados Unidos los mixtecos se han ganado a pulso la fama de ser de los mejores obreros del mundo.”

“Por el abandono del gobierno, Oaxaca es el estado con más pobreza y marginación en el país. Y en estos tiempos lo están resintiendo más. Partamos del hecho de que la gente tiene tres fuentes fundamentales para el sustento: la economía de autoconsumo, los apoyos gubernamentales y el dinero que proviene de la migración. En el primer caso, lo principal es el cultivo del maíz. Esta bendita planta es lo que asegura que no falten los alimentos básicos, entre otros, la tortilla, que se complementa con frijol, chile, nopal y permite paliar el hambre. Sin embargo, en 2009, por el retraso de las lluvias, se perdieron las cosechas y han tenido que comprar el maíz.”

“Por último, la tercera fuente de ingresos son las remesas, que en 2009 han disminuido alrededor de 18 por ciento, debido a la crisis económica en Estados Unidos y en nuestro país. En 2008 por este concepto se recibieron en Oaxaca mil 456 millones de dólares y en 2009 se estima que apenas se obtuvieron mil 194 millones de dólares.”

“Me partió el alma ver a hombres llorando cuando me expresaban la difícil situación que padecen y el abandono en que se encuentran.”

“En materia de salud la constante también es el abandono. Hay municipios sin médico y aunque en las cabeceras haya clínicas de primer nivel, los médicos sólo trabajan de lunes a viernes y en todas partes se carece de medicamentos.”

“En cuanto a la educación, a pesar del esfuerzo de alumnos y maestros, es notable el rezago. Las escuelas están abandonadas, con techos en malas condiciones, faltan pizarrones, mesa-bancos, hay aulas construidas con materiales precarios. Y lo más lamentable es que muchos niños y adolescentes caminan hasta dos horas para asistir a la escuela y casi todos llegan sin desayunar.”

“En lo personal he sido tachado de mesiánico y de loco. Aquí abro un paréntesis para contar que recientemente participé en un ciclo de conferencias en El Colegio de México y el historiador Lorenzo Meyer me preguntó que si tenía pensado hacer algo para contrarrestar los ataques en mi contra, porque si en 2006 me habían asociado con Chávez, a quien ni conozco, no era descabellado pensar que, con miras a la elección presidencial de 2012, llegaran a compararme con Osama Bin Laden.”

“Ha llegado a tanto la campaña en contra de nosotros que muchos dieron por buenos los rumores de que tengo bastante dinero y lujosas residencias en el país y en el extranjero. Unos, ofuscados por su derechismo, y otros, de plano manipulados por completo, no pueden aceptar que no soy corrupto y que lucho por ideales y principios, lo que estimo más importante en mi vida.”

“Sin embargo, es motivo de orgullo que, a pesar de que han querido destruirnos, no lo han logrado ni lo lograrán. No sólo porque tenemos autoridad moral, sino porque las mujeres y los hombres que participamos en esta lucha, profesamos un profundo amor por nuestros semejantes y, más allá de alevosías y frente a todo tipo de adversidades, mantenemos la firme convicción de construir una sociedad más justa, más humana y más igualitaria.”

En ese capítulo final López Obrador señala 10 objetivos como síntesis de su pensamiento político:

“1. Rescatar al estado y ponerlo al servicio del pueblo y de la Nación.

“2. Democratizar los medios masivos de comunicación.

“3. Crear una nueva economía.

“4. Combatir las prácticas monopólicas.

“5. Abolir los privilegios fiscales.

“6. Ejercer la política como imperativo ético y llevar a la práctica la austeridad republicana.

“7. Fortalecer al sector energético.

“8. Alcanzar la soberanía alimentaria.

“9. Establecer el estado de bienestar.

“10. Promover una nueva corriente de pensamiento.”

Se pregunta: “¿Qué hacemos con la mafia?”

“…nuestra pregunta sobre qué hacemos con la mafia, o más bien, qué haremos con los oligarcas, va en otro sentido y parte de nuestra concepción de que el principal problema de México es, precisamente, el predominio de un puñado de personas que detentan el poder y son los responsables de la actual tragedia nacional. Y, como es obvio, si estamos empeñados en establecer la democracia y transformar al país, es mejor que desde ahora se sepa qué haríamos con los oligarcas al triunfo de nuestra causa.”

“…desgraciadamente, lo que ha predominado en el país es la codicia y el hacer dinero a toda costa, sin escrúpulos morales de ninguna índole. Es decir, prevalece la cultura del agandalle y la máxima de que ‘el que no tranza, no avanza’.”

Finaliza en la página 205, con las siguientes palabras:

“Está en marcha, pues, la revolución de las conciencias para construir la nueva República. La tarea es sublime, nada en el terreno de lo público puede ser más importante que lograr el renacimiento de México. Ninguna otra actividad produce más satisfacción que la de luchar en bien de otros. Es un timbre de orgullo vivir con arrojo y además tener la dicha de hacer historia.”

Su libro es una valiente e irrebatible denuncia contra la mafia que se apoderó de México.

1.- No se menciona el hecho de que en Estados Unidos se ha creado un colosal mercado de drogas y su industria militar suministra las más sofisticadas armas, que han convertido a México en la primera víctima de una sangrienta guerra en la que están muriendo ya cada año más de 5 mil jóvenes mexicanos. Aunque comprendo que un hombre que incesantemente recorre los más apartados municipios del país, no podría abordar ese asunto. No obstante, de mi parte, considero un deber recordarle al pueblo mexicano que este problema se suma a los hechos señalados en la valiente denuncia de López Obrador.

2.- No se consigna tampoco el hecho de que el cambio climático se ha convertido en un colosal peligro para la supervivencia de la especie, que ya, de hecho, está creando gravísimos problemas como el que sufre actualmente Rusia, donde el número de víctimas del calor y el humo de los incendios que provoca en los bosques y en la turba, han más que duplicado el número de personas que requieren los servicios funerales en Moscú y otras ciudades. México es, precisamente, el país donde tendrá lugar la futura Cumbre del Cambio Climático y otras muchas actividades relacionadas con este.

3.- Se omite toda referencia al inminente riesgo de una guerra nuclear que podría hacer desaparecer nuestra especie. Sin embargo, es justo señalar que el 24 de mayo de 2010, cuando López Obrador finalizó su libro, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no había adoptado la Resolución 1929 del 9 de junio de 2010, donde ordena la inspección de los buques mercantes iraníes y crea una situación de la que no podría ya escapar.

Sin embargo, López Obrador será la persona de más autoridad moral y política de México cuando el sistema se derrumbe y, con él, el imperio. Su contribución a la lucha por evitar que el Presidente Obama desate esa guerra será de gran valor.

Continuará mañana.

Fidel Castro Ruz
Agosto 11 de 2010
9 y 53 p.m.

sábado, agosto 07, 2010

Revolución 2010. "Las izquierdas y López Obrador"

La Jornada


Las izquierdas y López Obrador
Héctor Díaz-Polanco


En innumerables ocasiones me he visto en el trance de atender a la curiosidad de colegas y amigos latinoamericanos que me inquieren sobre la terrible debilidad de la izquierda mexicana, su desorganización y carencia de proyecto. Por supuesto, su visión de la izquierda se centra en la trayectoria que ha seguido el PRD en los últimos años y la situación a que ha sido conducido.

Trato de explicarles lo mejor que puedo que, en la coyuntura de los últimos años, la izquierda mexicana no puede identificarse con el PRD ni mucho menos reducirse a esta agrupación partidaria; que más bien, a últimas fechas, la energía transformadora de la izquierda se expresa principalmente en un vigoroso movimiento popular que lucha contra el régimen neoliberal, al margen de la estructura partidista tradicional, y que es liderada por Andrés Manuel López Obrador.

Insisto en suma en despejar lo que en mi opinión es una falacia promovida por los medios y sus comentaristas: que la izquierda atraviesa por su “peor momento” y ha dejado de ser una opción. Tal conclusión resulta de la costumbre de identificar fuerza política con estructura partidaria, sobre todo si posee aparato y registro. Este no es un buen método para abordar el asunto. En una perspectiva gramsciana, el verdadero partido no es sólo una institución, la organización técnica y sus aparatos, sino la fuerza social o el movimiento en el que encarna un proyecto: “todo el bloque social activo”. Es por esto, observa Gramsci, que un partido orgánico y fundamental puede aparecer como varias fracciones, “cada una de las cuales adopta el nombre de partido e incluso de partido independiente” (es el caso del PRI y el PAN), mientras el “estado mayor” intelectual y político del verdadero partido puede permanecer en la oscuridad. El que esos diversos “partidos” constituyen en realidad una unidad orgánica lo demuestra el hecho de que se acoplan inmediatamente en cuanto perciben un real antagonista al proyecto del que son expresiones.

Vistas así las cosas, el partido más poderoso de la izquierda hoy día es el movimiento que inspira y encabeza López Obrador. Pero no es el único; se deben considerar otras fuerzas (el zapatismo, etcétera) que alimentan el gran caudal de las izquierdas mexicanas. Es por no tener esto en cuenta, y estar con la vista fija en el PRD y en el juego de la fracciones partidarias, que el despliegue de fuerza y organización mostrado en la concentración del Zócalo, el pasado 25 de julio, produjo tanto desconcierto e incluso desazón en algunos sectores. Obstinadamente se negaron a reconocer el movimiento que crecía desde abajo, al margen de los partidos convencionales, y que, como dijo el poeta, “brota/ y se derrama y cruje como una vena rota”.

Mientras se repetían que AMLO y su movimiento se habían desgastado y que ya no eran una opción a tomar en cuenta, cerraron los ojos a los millones de “credencializados”, a los miles de comités creados en todo el país, a los millones de ejemplares del periódico Regeneración que circulan de familia en familia, a los círculos de reflexión; y sobre todo, minimizaron el crecimiento de un liderazgo con sólido perfil de honestidad, congruencia e identificación con los sectores populares (fruto de su conocimiento de primera mano de la realidad sociocultural del país). Considerando el nivel de organización logrado hasta ahora, su empuje y alcance nacional, se puede derivar una conclusión completamente distinta a la sombría apreciación inicial: comparativamente, la izquierda mexicana está hoy en uno de sus mejores momentos.

Sin duda, el desarrollo del movimiento ha sido estimulado por las políticas del actual gobierno, ajenas al interés general. Pero también, hay que decirlo, por la estrategia y las prácticas impulsadas por la llamada izquierda “moderna” que hoy controla el PRD. Aferrada a los tópicos de la socialdemocracia en su versión neoliberal, sin clara orientación social, apostando a las alianzas con fuerzas conservadoras que destruyen la diferencia, la importante “distinción” política por lo que hace al proyecto de país, esta “izquierda” ha caído en el descrédito (y no hablo aquí de la base del PRD). En la actual coyuntura, el movimiento social que se expresó en el Zócalo ha cumplido ya un vital papel: evitar la completa demolición del proyecto de la izquierda.

Alarmados por esta tendencia, algunos aseguran que AMLO cometió el error de abandonar el “centro” en 2006, y yerra al no buscarlo ahora (Denise Dresser dixit). Por centro entienden las posiciones y prácticas socialdemócratas que se estilan en Europa y en algunos países de América Latina (por ejemplo, Inglaterra, Alemania, Francia, Italia, Chile). Es ocultar que en esos países tales fuerzas, una por una, han perdido el poder precisamente por querer situarse en el peldaño que les marcó la derecha (que es siempre quien finalmente define el centro “políticamente correcto”).

La única posibilidad de que el movimiento de AMLO logre sus objetivos programáticos es que se mantenga alejado de ese falso centro (neoliberal, insensible a las necesidades de las mayorías y servidor de los grandes potentados). Y esto, no sólo por razones electoreras, sino por preceptos ético-políticos de los que no hay que desviarse ni un milímetro. Los comentaristas que se dedican a dar “consejos” a AMLO para que sea “moderado”, en realidad buscan que entre en la pendiente enjabonada de los acuerdos con los poderosos. Eso anularía cualquier cualidad innovadora en su proyecto. ¿De qué serviría que llegara así a la Presidencia, atado a grupos de intereses facciosos y por ello invalidado como gobernante para las mayorías? Eso, además, sería su muerte política ante los ojos de la mayoría de los mexicanos, como lo ha sido de la “izquierda moderna”.

domingo, agosto 01, 2010

Revolución 2010. SCJ.Mala, mala, muy mala, leche.

La Jornada


Nuevo atraco de la Corte contra los trabajadores
Arnaldo Córdova



Siempre atento y diligente en su infatigable labor en defensa de los trabajadores, Arturo Alcalde Justiniani dedicó sus últimas dos colaboraciones (la última del día de ayer sábado) a la denuncia del resolutivo de la segunda sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación del 9 de junio y por el cual se hacen añicos los derechos básicos de los pensionados del Seguro Social. Esa sala está integrada por los ministros Sergio Vals (ponente), Luis María Aguilar Morales, José Fernando Franco González Salas, Margarita Beatriz Luna Ramos (una señora que nadie se ha podido explicar todavía por qué está en la Corte) y el presidente Sergio Salvador Aguirre Anguiano (¡faltaba más!). Vals y Franco fueron funcionarios del IMSS, de modo que, por principio, estaban impedidos de actuar en este caso, por un evidente conflicto de intereses.

Se trató de resolver una controversia de tesis de dos tribunales colegiados del primer circuito, el 12 y el 13, sobre la interpretación constitucional de la Ley del Seguro Social en materia de pensiones. Para entender el problema es necesario dar algunos antecedentes. En el artículo 33 de la ley de 1973 se establecía: Para ser pensionados, “…los asegurados se inscribirán con el sueldo base de cotización que perciban al momento de afiliarse, estableciéndose como límite superior el equivalente a 25 veces el salario mínimo que rija en el Distrito Federal. Tratándose de seguros de invalidez, vejez, cesantía en edad avanzada y muerte, el límite superior será el equivalente a 10 veces el salario mínimo general vigente en el Distrito Federal”.

En la reforma que el gobierno de Zedillo promovió a dicha ley, el artículo 33 fue derogado. El artículo 28 de la ley reformada estableció: “Los asegurados se inscribirán con el salario base de cotización que perciban en el momento de su afiliación, estableciéndose como límite el equivalente a 25 veces el salario mínimo general que rija en el Distrito Federal y como límite inferior el salario mínimo general del área geográfica respectiva”. El régimen de la ley derogada sólo tuvo vigencia para aquellos trabajadores que resolvieran acogerse a su sistema para obtener su pensión y únicamente en ese punto. Por lo demás, la nueva ley es la vigente y no había, para la presente situación jurídica, modo alguno de validar una ley que ya había sido derogada.

En resoluciones recaídas sobre dos juicios de amparo, los tribunales 12 y 13 decidieron de modo distinto: el primero, avalando la aplicación general de la ley derogada, haciendo caso omiso del hecho de que su vigencia en la materia depende únicamente de lo que los trabajadores decidan, y el segundo, respetando el texto de la nueva ley en el que no se hace distinción alguna para los trabajadores que se acojan a la misma y quedando como base el promedio salarial de las últimas 250 semanas y como tope 25 salarios mínimos. Hay que recordar de nuevo lo que señalaba Alcalde en su primer artículo y es que más de un millón 200 mil trabajadores están pensionados en ese sistema. El tribunal colegiado número 12 no sólo se sustituyó a la voluntad de los trabajadores imponiéndoles una ley que ya no está vigente, sino que violó el principio constitucional de irretroactividad de la ley y lo mismo hizo la segunda sala de la Suprema Corte.

La justificación que el ministro Vals dio fue la típica de un burócrata de la Presidencia de la República o de un funcionario del IMSS (fue su director jurídico): las finanzas del instituto están tan mal que se impone hacer recortes en su gasto para sacarlo de su crisis permanente y lo primero que se le ocurrió fue afectar las pensiones de más de un millón de asegurados. Como se recordará, la crisis financiera del IMSS siempre se ha atribuido a su régimen de pensiones para sus trabajadores, en parte porque la edad de retiro es excesivamente corta y, en parte, por su muy numeroso personal pensionado. El ministro debería informarnos (sólo en plan de amigos, se entiende) cuánto ganaba él como abogado del instituto o cuánto se embolsan por salarios y prestaciones personales sus funcionarios.

La crisis del IMSS se debe, ante todo, al derroche verdaderamente vergonzoso de sus recursos, a los sueldos de su alta burocracia y, por supuesto, al mal manejo de sus finanzas y su gasto. Pero eso, en todo caso, es algo que corresponde alegar a los funcionarios del gobierno encargados de la administración pública y no a los jueces federales cuya misión es la de proteger con la Constitución en la mano los intereses y el bienestar de los ciudadanos y sus familias. Como respuesta a las airadas reacciones que su ignominioso fallo provocó, los ministros ahora nos vienen a decir que el mismo se limitó a la hipótesis que contempla el artículo 33 de la ley anterior porque hay trabajadores que optaron por su régimen.

Es un principio constitucional que nadie, ni siquiera la Suprema Corte, puede ir contra derechos mayores adquiridos al amparo de la ley. La vieja ley sólo vale para fijar la responsabilidad de quien paga las pensiones y para nada más, el Instituto o las aseguradoras mediante cuentas individuales. El monto de las pensiones lo fija la nueva ley en su artículo 28; en ese renglón la anterior ley quedó derogada. De nada sirve que se alegue que las finanzas del IMSS andan en un lodazal, si se van a afectar derechos constitucionales de los trabajadores. Los magistrados del duodécimo tribunal del primer circuito se llenaron de ignominia al obsequiar los alegatos de los personeros del instituto; los del décimo tercero, con un mayor respeto por la ley y los principios de derecho, resolvieron que una ley derogada no debe utilizarse para socavar derechos constitucionales.

Las reacciones en contra de la actuación de la Corte no se han hecho esperar y son, en gran medida, abiertamente condenatorias. Los legisladores de todos los partidos, con la única excepción de los cipayos panistas, se han pronunciado por exigirle que eche marcha atrás en su resolutivo y han anticipado que en el futuro, mediante su acción legislativa ese entuerto será corregido. Y no es, de ninguna manera, una interferencia ilegítima de un poder del Estado en la esfera de otro, como los panistas lo han estado alegando. También el Legislativo le puede señalar a la Corte cuándo no hace respetar la ley o ella misma la viola, como en este caso. La división de poderes entraña la mutua vigilancia de todos entre sí para el equilibrio de la función del Estado.

También los ciudadanos tenemos el inalienable derecho de mantener una permanente vigilancia sobre las acciones del Estado y, en este caso, sobre la actuación errática e indigna de los ministros de la Suprema Corte, que suelen mostrar que no saben derecho y ser muy proclives al servilismo, y de todos los demás jueces federales. En un Estado democrático hay que vigilar y exponer la actuación de todos sus funcionarios y obligarlos a que rindan cuentas de su actuación. La de nuestros ministros de la Corte, francamente, da pena.