jueves, marzo 26, 2009
Carta para la señora Hillary Clinton. AMLO
Secretaria de Estado
Gobierno de los Estados
Unidos de América
P r e s e n t e
Respetable señora Clinton:
Aunque sólo a los mexicanos nos corresponde enfrentar y resolver los asuntos internos de nuestra patria, consideramos pertinente, dado lo que usted representa, expresarle el sentir de millones de ciudadanos que luchamos cotidianamente por hacer realidad la justicia y la democracia en México.
Desde nuestra visión, el problema de la inseguridad y de la violencia en nuestro país, se ha originado por la corrupción y la impunidad imperantes, y porque desde hace 26 años no ha habido crecimiento económico y millones de jóvenes han sido marginados de la educación y no han tenido oportunidades de trabajo.
Usted seguramente sabe que todo esto comenzó cuando un grupo de alrededor de 30 traficantes de influencias y políticos corruptos, utilizando como parapeto a la llamada política económica neoliberal, se apoderó del Estado mexicano, así como de una buena parte de los bienes de la nación y del presupuesto público. Y esta política de pillaje que ha enriquecido a una minoría de manera exagerada y obscena, como no ha sucedido en ninguna otra parte del mundo, ha condenado al pueblo de México al destierro y a la sobrevivencia.
Por eso creemos que es un error querer enfrentar el problema de la inseguridad y de la violencia sólo con mano dura, con militares, con cárceles, con leyes más severas y con penas más largas. La solución al flagelo de la delincuencia pasa, necesariamente, por rescatar al Estado, por cambiar el actual modelo económico y por garantizar mejores condiciones de vida y de trabajo a la población. No debe olvidarse que la paz y la tranquilidad son fruto de la justicia.
Señora Clinton: en consecuencia, como en su momento se lo hicimos saber al presidente Barack Obama, sostenemos que la solución al fenómeno migratorio y a la inseguridad no se encuentra en la construcción de muros ni en la militarización de la frontera, sino en el desarrollo económico y social de México.
Por eso es indispensable que la relación entre México y Estados Unidos se finque en la cooperación para el desarrollo y no en el uso de medidas coercitivas.
De igual modo le manifestamos que aunque padecemos de un gobierno usurpador y fallido, cuya debilidad podría llevarlo a tomar acuerdos contrarios al interés nacional, existe también un movimiento ciudadano fuerte y la voluntad de muchos otros mexicanos, decididos a impedir cualquier actitud intervencionista y a defender nuestro derecho como nación libre y soberana.
Le saludamos de manera respetuosa y le deseamos una buena estancia en nuestro país.
Atentamente
Andrés Manuel López Obrador
Presidente Legítimo de México
México, Distrito Federal
Miércoles 25 de marzo de 2009
EU. "Caos e intervención"
John Saxe-Fernández
Cuatro son los pilares de los juegos geoestratégicos propiciados por el aparato de seguridad de Estados Unidos en México: armas, droga, negocio y caos. El término juegos es engañoso. No son travesuras espontáneas sino sangrientos esquemas encaminados a eliminar, del Bravo a la Patagonia, obstáculos jurisdiccionales al dominio hegemónico y empresarial de EU sobre naciones con recursos humanos y naturales estratégicos. México y Colombia son los campos de prueba para impulsar la doctrina de las fronteras flexibles, como ya lo experimentó Ecuador en Sucumbios el año pasado.
El manejo que hace el aparato de seguridad de EU de la dinámica entre armas, negocio y drogas es central en la promoción del caos y la inestabilidad en dichos países que es base y excusa para la intervención y ocupación militar. Son realmente espectaculares y muy preocupantes los datos ofrecidos por instancias oficiales del gobierno mexicano sobre la cauda inagotable de armamento de gran calibre, volumen y alta tecnología que, bajo las narices (si no es que con la venia) de las aduanas de EU, se envía a México: se han asegurado 29 mil armas de nueva tecnología de uso exclusivo militar como lanza granadas MGL calibre 37 y 40 milímetros; fusiles Barret 50; sub ametralladoras y pistolas belgas importadas por EU y enviadas de manera expedita a México; armamento diseñado para penetrar vehículos blindados, cohetes anti tanque M72 y At4; lanza-cohetes; granadas de fragmentación como las usadas contra la población en Morelia el 15 de septiembre de 2008 –un operativo utilizado para el lanzamiento de la Iniciativa Mérida.
Ese armamento, por su volumen, (imposible de escapar a la detección en aduanas), alto calibre junto con un probable despliegue de mercenarios y/o fuerzas especiales bajo cubierta, serían ingredientes centrales de los esquemas de ampliación militar del Departamento de Defensa (DdD) en curso en México, montados en el baño de sangre en que se transformó la militarización de la guerra contra el narco con que dio inicio un sexenio huérfano de legitimidad después de la cuestionada elección de 2006.
El escenario es deplorable: Mexicanos aniquilando mexicanos mientras EU, su aparato de seguridad y sistema bancario sacan jugo con la dinámica entre el tráfico y consumo sin control de drogas allá y la venta de armas aquí. Al norte, los dólares, al sur las balas y las pilas de cadáveres. Todo con graves riesgos para la soberanía e integridad territorial del país y sus vastos recursos naturales. Es una dinámica en la que los organismos de espionaje de EU y su DdD, ahora bajo Robert Gates, ex director de la CIA, juegan un papel primordial: la inter-relación con y protección de, los negocios mundiales del narco y el tráfico de armas, quedaron ilustrados en el escándalo Irán-contras, un operativo secreto de la CIA para financiar la guerra de Reagan contra la revolución sandinista usando dinero del tráfico ilegal de armas a Irán. Según Michel Chossudovsky, Gates está implicado en el Irán-contra y hoy las fuerzas de ocupación en Afganistán apoyan el narcotráfico que produce cerca de 200 mil millones de dólares en ingresos para el crimen organizado, las agencias de inteligencia e instituciones financieras occidentales. (Voces del Periodista, III-09). Además, se ha documentado que la CIA jugó un papel central en el desarrollo de los triángulos de la droga latinoamericanos y asiáticos. Estos fabulosos negocios y arreglos siguen bajo la protección de los servicios de inteligencia de EU indicando su vigencia bajo el nuevo gobierno demócrata, lo que además ofrece una base para la interpretación adecuada de un documento del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas cuyo eje es el caos en México, ante el cual EU estaría obligado a dar una respuesta dadas las consecuencias para su seguridad interna. Lo que no se menciona es el papel de EU en la génesis del caos inducido por medio del trinomio armas-negocio-drogas.
http://jsaxef.blogspot.com
martes, marzo 24, 2009
Maíz."Como sociedad impidamos este desastre".
Ana de Ita
El pasado viernes 6 de marzo, a partir de un decreto presidencial, firmado además por las secretarías de Medio Ambiente, Agricultura, Economía, Educación y Salud, quedó sin efecto la moratoria de facto establecida por científicos mexicanos, que durante 10 años prohibió en México la siembra experimental y comercial de maíz transgénico, por ser país centro de origen, diversidad y domesticación.
La siembra experimental que se permite a partir de este decreto no pretende comprobar alguna hipótesis o reportar algún hallazgo científico, sino es únicamente el trámite requerido para que en un plazo de uno o dos años se generalice la siembra comercial de maíz transgénico en México. Lo que ningún experimento cambiará es la biología del maíz, que al ser un cultivo de polinización abierta hace imposible la coexistencia de variedades transgénicas y variedades no transgénicas, ya que las primeras inevitablemente contaminarán al resto. De ahí que el decreto se impone sin resolver el problema que fundamentaba la moratoria: la contaminación transgénica del maíz nativo, reconocida por el gobierno mexicano desde 2001.
A partir de ahora y en cuenta descendente el maíz transgénico se esparcirá como pandemia a los campos del principal cultivo y alimento básico de México. Monsanto ha declarado que a ellos les interesa avanzar en los cultivos comerciales del norte del país, principalmente en Sonora, Sinaloa, Tamaulipas y Chihuahua, que producen maíz con métodos industriales. Los productores de estos estados, sembrando con semillas mejoradas e híbridas convencionales y un paquete tecnológico con muy alto contenido de insumos químicos, capital, mecanización y riego, están logrando rendimientos muy altos, cerca de 20 toneladas por hectárea, que difícilmente los transgénicos podrán superar.
Sin embargo, ya que el mercado de semillas en México está controlado por las corporaciones que producen los híbridos convencionales, pero también los transgénicos, dependerá de su oferta que los productores puedan escoger sembrar maíz convencional.
El año pasado, la contaminación en Chihuahua demostró que la variedad 7525, que distribuye la empresa Producers Hybrids como híbrido convencional –pues hasta hoy está prohibida la venta comercial de semillas transgénicas de maíz– en realidad contenía variedades genéticamente modificadas de Monsanto.
Más temprano que tarde, los productores industriales de maíz correrán la suerte de los productores de Estados Unidos: aunque quieran no conseguirán sembrar variedades de maíz no transgénicas. Los agricultores comerciales en la mira de las corporaciones son quienes proveen la mayor parte del volumen de maíz que entra al mercado para consumo humano y que hasta ahora no es transgénico (12 millones de toneladas).
Y aunque se importa alrededor de 11 millones de toneladas anuales de maíz amarillo provenientes de Estados Unidos, donde 80 por ciento de las siembras son transgénicas, este maíz se utiliza sobre todo –aunque no exclusivamente– para la alimentación del ganado.
La agricultura campesina produce cerca de 8 millones de toneladas de maíz con mucho menos insumos químicos y utilizando variedades de semillas nativas o criollas, pero participa marginalmente en el mercado, pues destina al autoconsumo gran parte de su producción. Los campesinos son quienes conservan la gran diversidad de razas y variedades de maíz que existen en el país. Aunque parecerían no ser del interés de las corporaciones, pues sus condiciones de producción les impiden el uso de un paquete tecnológico homogéneo y no existen las variedades de semillas comerciales que puedan adaptarse a tan diversas condiciones ecológicas, los programas del gobierno se empeñan en incorporarlos a la agricultura industrial, promoviendo el uso de paquetes tecnológicos que incluyen variedades homogéneas de semillas, como el actual programa de apoyo a productores de maíz y frijol (Promaf).
Desde 2002 y hasta la fecha, los diagnósticos participativos de la presencia de transgenes en las milpas campesinas, elaborados por la red En Defensa del Maíz, registraron contaminación transgénica en regiones campesinas muy apartadas de las zonas de agricultura industrial. La apertura de la siembra de maíz transgénico en México indudablemente expandirá la contaminación a las variedades nativas y criollas de maíz.
La Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte, en el informe Maíz y biodiversidad: efectos del maíz transgénico en México, 2004, recomendó hacer una evaluación profunda de los impactos en la salud, debido al alto consumo de maíz por la población mexicana (229 kilogramos anuales por persona en promedio), muy superior al de los países desarrollados.
El decreto presidencial del 6 de marzo nos impone en el corto plazo la obligación de comer tortillas transgénicas, pues no existirá otro tipo de maíz, a menos que como sociedad impidamos este desastre.
* Directora de Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano (Ceccam)
Petróleo. "Actualización de lo que pasa en Chicontepec"
Antonio Gershenson
El acto del 18 de marzo, aniversario de la expropiación petrolera, fue excelente ocasión para que pudiera yo actualizar planteamientos sobre problemas que muestran el contratismo, el proceso de privatización de gasoductos, instalaciones y actividades productivas, la quema de gas en la sonda de Campeche y la inactividad en torno a la nueva refinería. En su momento se reseñó parte del informe en La Jornada. Quien quiera conocer el texto completo, está en: www.gobiernolegitimo.org.mx/noticias/comunicados.html?id=76095.
Ahora aprovecho este espacio para hacer una actualización similar en relación con la zona petrolera de Chicontepec.
El 3 de marzo se publicó un informe de un alto funcionario de Pemex, en el sentido de que la baja en la producción de Cantarell se iba a compensar con el aumento en otros proyectos, de los cuales menciona, en primer lugar, el de Chicontepec. Dice que aportará 145 mil barriles diarios de petróleo crudo durante 2009. Esto se ha puesto en duda, y hay antecedentes que la justifican. Ya en 2008 habían programado y anunciado una producción de 58 mil barriles diarios, y la producción fue de 30 mil, un poquito más de la mitad del ofrecimiento. Otra fuente de información nos dice que para 2009 Pemex espera producir sólo 72 mil barriles diarios en Chicontepec.
No sólo eso. Para 2008 se programó perforar 692 pozos y sólo se perforaron 300, según el mismo funcionario. Se anuncian para 2009 más de mil. Nos informaron que para este año cada pozo en ese lugar va a costar un millón de dólares. Pero en el concurso asignado a Schlumberger el precio promedio fue 37 por ciento mayor que la cantidad anunciada.
La producción ahí en 2007 fue de 22 mil barriles, o sea que el aumento anual a 2008 fue de 8 mil barriles diarios. ¿Qué clase de yacimiento es este en el que se necesitó perforar 300 pozos para aumentar la producción en 8 mil barriles diarios? Son como 3 milésimas de la producción nacional.
Vamos a comparar esto con otro dato del mismo informe del funcionario. Dice, y lo deja al final de su lista, que en el litoral de Tabasco se van a producir más de 500 mil barriles diarios de crudo. Sería más del triple de lo que este señor atribuye a Chicontepec. Claro, puede suceder que ninguna de las cifras se cumpla, como no se han cumplido otras anteriores.
Pero podemos ver lo que ya sucedió. Todavía no disponemos de cifras completas del número de perforaciones para 2008, pero sí sabemos que en el litoral de Tabasco se perforaron 16 pozos en 2006. A pesar de que los resultados de la perforación exploratoria fueron positivos ciento por ciento, en 2007 sólo perforaron seis pozos. Sin embargo, la producción en esa área fue de 143 mil barriles diarios en 2006, y 194 mil barriles en 2007. Aumentó 51 mil barriles con seis pozos perforados ese año. Con tan pocas perforaciones, en 2007 la producción en el citado litoral fue de casi nueve veces más petróleo crudo que la de Chicontepec en el mismo año. De modo que si en las palabras del funcionario este litoral va a producir más del triple que Chicontepec, en los hechos produjo nueve veces más. Y ya vimos la tremenda desproporción entre el número de perforaciones en ambos casos.
En su informe de términos de contratación del proyecto de Chicontepec, Pemex Exploración y Producción dice que a finales de 2008 había logrado mantener 719 pozos en operación. Hasta el 31 de diciembre de 2004, está publicada una amplia información al respecto. La producción promedio alcanzó 20 mil 552 barriles diarios de aceite (petróleo crudo). Hasta la misma fecha se habían perforado mil 4 pozos de desarrollo (“Las reservas de hidrocarburos de México –evaluación al 1º de enero de 2005”). Hay en operación menos pozos que cuatro años antes. Con todo el dineral de esas perforaciones el promedio anual de la producción ha subido menos de 10 mil barriles en estos últimos cuatro años.
Esto nos da una idea del derroche que se quiere continuar haciendo, con miles de perforaciones que cuestan miles de millones de dólares, en Chicontepec. Claro, de por medio están contratos carísimos con trasnacionales, las cuales se deben sentir agradecidas. Y también se trata de que Pemex quede reducido a ser un administrador de contratos.
Un comentario adicional. Se presumía que iba a haber mucha información este 18 de marzo. Pero hasta el mediodía del viernes 20 de marzo sólo se había publicado parte de la información sobre reservas. Por cierto, ahí se reconoce que 92 por ciento de las reservas probadas descubiertas en 2008 están en el sureste, y en la zona en la que está Chicontepec sólo el 6 por ciento, y ahí es donde se derrocha la mayor parte del dinero.
Siguiendo con la información, la Memoria de Labores no se ha publicado para 2008, la última es la de 2007. Y, peor, el Informe Estadístico de Labores, que normalmente tenía información importante, no se ha publicado después de la versión de 2006, o sea que llevamos dos años sin esta información.
gershen@servidor.unam.mx
miércoles, marzo 11, 2009
"Maíz transgénico, funcionarios delincuentes"
Alejandro Nadal
En la historia de la tecnología hay muchos ejemplos de innovaciones que marcaron trayectorias decadentes y peligrosas. La industria nuclear es desde luego uno de los mejores ejemplos. Pero la biotecnología molecular no se queda atrás.
La tecnología agrícola basada en organismos genéticamente modificados ha desembocado en un callejón sin salida. Los argumentos que se adelantan para justificarla son falsos. Ni es más productiva, ni es más barata, ni es más amistosa con el medio ambiente. Tampoco es claro que sea inocua para la salud humana, pues aún en esa dimensión hay una gran polémica en la comunidad científica.
Pero todo ese debate no le importa a las compañías de biotecnología. Su objetivo es la rentabilidad y para ello necesitan obtener el control del proceso de producción que existe en el campo. Este proceso de producción, por muchas razones, se resiste desde hace 500 años a someterse por completo a la lógica del capital. Hoy, en plena crisis, las compañías de biotecnología molecular necesitan implantarse de lleno en el campo mexicano.
Pero enfrentan un obstáculo. La legislación mexicana que ellas mismas diseñaron contiene un artículo que obliga a establecer un régimen de protección especial para el maíz, antes de proceder a la siembra de grano transgénico. Para darle la vuelta a este mandato y poder implantar y consolidar el maíz transgénico en el campo mexicano, las empresas de biotecnología han necesitado la ayuda de los funcionarios públicos en las secretarías competentes.
Hoy la conducta de las autoridades de Sagarpa y Semarnat lo confirma una vez más. El pasado viernes el gobierno federal publicó en el Diario Oficial una serie de reformas al reglamento de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM). El decreto pretende formalizar el inicio de la desregulación del cultivo de maíz transgénico en México. Es un golpe sucio que en su momento recibirá la respuesta adecuada de la sociedad civil.
Desde que se publicó la LBOGM hemos denunciado sus contradicciones, su subordinación a las grandes corporaciones y el estado de indefensión en el que queda el pueblo de México y el medio ambiente. Pero esa misma ley contiene (artículo 2, fracción XI) la obligación de establecer un régimen de protección especial para el maíz.
En un primer intento de engaño, el gobierno emitió un reglamento a la LBOGM en el que se relegaba esa obligación a un artículo vacío. En efecto, el último artículo del reglamento decía, simple y llanamente, que el régimen de protección del maíz se conformaría por disposiciones jurídicas que establecería la autoridad. Es decir, se admitía claramente que el régimen de protección especial no existía en el reglamento.
Posteriormente, el titular de la Sagarpa intentó un golpe de mano con un acuerdo administrativo que contenía una simulación de régimen de protección. El acuerdo era además inconstitucional. Y como le cayó una lluvia de críticas, la Sagarpa cambió de táctica.
La Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) le aconsejó a la Sagarpa que era preferible incluir el régimen de protección especial en el reglamento de la LBOGM en lugar de relegarlo a un simple acto administrativo. En su dictamen, la Cofemer le señaló a la Sagarpa que era preferible esa vía porque la observancia del simple acto administrativo podría interpretarse como potestativa, algo contrario al objetivo de una ley.
Pero ahora que sale publicado el decreto con las reformas al reglamento, podemos observar que el régimen de protección especial del maíz ha desaparecido por completo. Han culminado tres años de manipulación y engaños. Pero la propia Cofemer queda en entredicho porque la simulación nunca había sido tan descarada. Su dictamen señala que es preferible llevar el régimen de protección especial del maíz al reglamento debido a la necesidad de emitir principios de observancia general, impersonales, objetivos y obligatorios, que resultan necesarios para aplicar la LBOGM.
Pues bien, la Cofemer debió rechazar el decreto porque en el mismo el régimen de protección especial sencillamente ha desaparecido.
El lobby de las empresas de biotecnología y sus amigos en el gobierno deben estar de plácemes. Sienten que lograron su objetivo, abrir el camino a la desregulación del maíz transgénico.
Deben recordar lo siguiente. Los funcionarios que firman el decreto del 6 de marzo reformando el reglamento de la Ley de Bioseguridad se han colocado de lleno en el supuesto del artículo 216 del Código Penal Federal: “Cometen el delito de coalición de servidores públicos los que teniendo tal carácter se coaliguen para tomar medidas contrarias a una ley o reglamento, impedir su ejecución (…)”. Ese delito se castiga con una pena de dos a siete años de prisión. Es la pena que deberán purgar por violar el orden jurídico federal que alguna vez juraron hacer cumplir. Es la pena por los daños irreversibles que podrían provocar en el campo mexicano.
viernes, marzo 06, 2009
Cruda realidad. "El enjuague"
El enjuague
Luis Javier Garrido
El desastre cada vez mayor al que lleva al país el gobierno panista de facto de Felipe Calderón, empeñado en actuar por encima de la Constitución y en sumisión a poderes extranacionales, no va a ser detenido por la vía institucional, pues éste tiene asegurada la complicidad absoluta del PRI
1. El equilibrio de poderes no existe en México y la dramática situación que vive el país se debe a ello en buena medida, como advierten ya algunas voces ante el desastre finaciero y económico. La devaluación del peso frente al dólar prosigue de manera acelerada y el desempleo crece, pero el gobierno de facto no tiene más respuesta ante una crisis que tiene un origen interno que empeñarse en subastar dólares de la reserva federal para salvar a los empresarios especuladores que lo apoyan, y en seguir multiplicando las acciones de las fuerzas armadas con propósitos ahora electorales.
2. Esta inexistencia de controles sobre el gobierno se ha discutido también ante los cambios efectuados el 3 de marzo por Calderón en su gabinete espurio, tanto en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), como en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA), que han sido descalificados por los analistas de todos los horizontes políticos porque no sólo evidencian la soledad del grupo que está hundiendo a México, sino que representan la entrega de espacios fundamentales de decisión en un momento crítico, no a mexicanos entre los más preparados y capaces, sino a cuates de Calderón con el argumento de que él necesita no lealtad, sino incondicionalidad y servilismo, como sostienen todos los gobiernos al borde del derrumbe total.
3. La complicidad del PRI con Calderón en este escenario resalta, por lo mismo, como un factor significativo. Uno de los priístas más significativos (Luis Téllez) es removido del gabinete y se promueve a un panista que se prepara para 2012 (Jerónimo Gutiérrez), anunciándole al PRI que ni sueñe, que no va a regresar a Los Pinos, y los priístas no hacen otra cosa que doblar la cerviz de manera ignominiosa.
4. Ese hecho fundamental se olvidó, sin embargo, en la desangelada ceremonia del 80 aniversario de la fundación del Partido Revolucionario Institucional efectuada en el Teatro de la República de Querétaro el 4 de marzo, sobre todo porque el ciclo de gobiernos panistas instaurados en México desde 2000 no fue consecuencia de una decisión soberana de los mexicanos, sino de un acuerdo exigido por poderes trasnacionales y que los tecnócratas del PRI asumieron con la cúpula del PAN en los años 90, así como el compromiso de sostener sus gobiernos.
5. El aparato electoral del PRI colaboró abiertamente además al fraude electoral de 2006 para imponer de manera ilegal a Calderón en la silla presidencial impidiendo que Andrés Manuel López Obrador asumiera el cargo para el que había sido legítimamente electo, y desde entonces la cúpula priísta ha sido cómplice de todas las políticas entreguistas y autoritarias del inepto y corrupto gobierno de facto de Felipe Calderón: no ha actuado como un freno y un contrapeso ante las violaciones continuas al marco constitucional de la camarilla calderonista y de las mafias a las que sirve, sino como un cómplice agazapado.
6. El PRI ha sido desde su fundación la expresión de una coalición de intereses privados y públicos que fue prevaleciendo de manera ilegítima en el poder al satisfacer de manera marginal algunas demandas sociales, y tras la componenda de la alternancia neoliberal de 1997-2000, como parte del arreglo histórico, sus dirigentes locales no han sido otra cosa que empresarios con licencia para seguir enriqueciéndose desde los puestos públicos, al igual que lo hacen los panistas a nivel federal.
7. La sumisión de los priístas al gobierno de facto del PAN ha sido prácticamente absoluta, salvo casos particulares, y ha supuesto no sólo traicionar a los mexicanos sino violar la Constitución General de la República. Manlio Fabio Beltrones (líder de la bancada del PRI en el Senado) lo decía de manera abierta y no por ello desprovista de cinismo en la víspera del 60 aniversario, intentando responder a las continuas acusaciones de los panistas de que el PRI no respalda su supuesta lucha contra el narco, exigiéndoles tener memoria: les hemos aprobado, dijo, hasta leyes de excepción, que giran en contra de las garantías individuales de los mexicanos (La Jornada, 4/03/09).
8. El PRI y el PAN se relacionan cada vez más como dos bandas mafiosas que reclaman sus territorios de impunidad, sin que les importe el destino de los mexicanos, y no parece existir en el interior de esos dos partidos una fuerza institucional capaz de poner un alto al gobierno espurio. Mientras el país se hunde, el diálogo entre priístas y panistas no dista mucho del que tenían Frank Nitty y Bugs Moran en el Chicago de los años 30, como se corrobora todos los días al escuchar a Fernando Gómez Mont (titular de Bucareli) o al presidente panista Germán Martínez. La explicación más insulsa la dio el gobernador veracruzano Fidel Herrera al dejar el festejo del 80 aniversario que más parecía, según los periodistas, un velorio: El PRI, dijo, no ha sabido ser oposición, de la misma manera que el PAN no ha sabido ser gobierno.
9. La destitución de Calderón no sería por necesidad, como muchos pretenden, un acto golpista, sino, por el contrario, un acto profundamente republicano, enmarcado en el más profundo respeto a la Constitución. La cuestión que explica la negativa de las mafias panista y priísta para actuar es otra: aunque todos reconocen que el cogobierno corrupto que han instaurado tiene al país hundido en una gravísima crisis y saben que existen vías institucionales para ponerle un alto al desastre, siguen sosteniéndolo con pinzas porque se necesitan mutuamente para proseguir haciendo todo género de negocios a costas de la nación.
10. En el México de la alternancia neoliberal no existe un equilibrio de poderes, con un Legislativo independiente, ni tampoco una Suprema Corte de Justicia de la Nación que funja como un órgano de control de la constitucionalidad de los actos de la administración, y es el pueblo el que tiene la responsabilidad del país y necesita radicalizar sus acciones para poner fin al desastre.
jueves, marzo 05, 2009
México. "Saqueo de las reservas"
México SA
Especulación, un barril sin fondo
Grito de plañideras contra tope a tasas de interés bancarias
Carlos Fernández-Vega
Para estabilizar el tipo de cambio e inyectar confianza en el mercado, según dice, el gobierno federal mantiene su rígida estrategia de llenar el barril sin fondo de la especulación cambiaria. En poco más de cuatro meses sacrificó más de 22 mil millones de dólares de las reservas internacionales para tal fin y, a cambio, en el mismo lapso, el peso se ha devaluado casi 50 por ciento frente al dólar, con lo que la administración Calderón ya supera la quema de reservas que para igual propósito –con idéntico resultado– ordenó en 1994 el gobierno salinista saliente y el zedillista entrante.
A razón promedio de casi 185 millones de dólares cotidianamente –sábados, domingos y días festivos incluidos–, en 143 días se han quemado 22 mil 89 millones de dólares en reservas internacionales, un monto superior a los aproximadamente 20 mil millones de billetes verdes que el gobierno salinista sacrificó de enero a noviembre de 1994, más el primer mes de la administración zedillista. En todos los casos el resultado obtenido fue idéntico: la caída en picada del peso y la felicidad plena de las hordas especulativas.
Más allá de que con Calderón el sacrificio de reservas ya es mayor que el reportado por la dupla Salinas-Zedillo, la diferencia entre uno y otro episodio, es que en 1994 en promedio se quemaron casi 55 millones de dólares por día, mientras que en el caso del actual inquilino de Los Pinos esa proporción alcanza ya los 185 millones de billetes verdes cada 24 horas, en los 143 días que van del 8 de octubre de 2008 al 28 de febrero de 2009, una diferencia de 3.4 tantos entre una y otra cifra, marcador favorable al mochoacano.
Es el mercado, gritaron a coro gobierno y jilgueros en 1994, en plena sacudida político-económico-financiera, y ahora lo repite, con sospechosa puntualidad, la actual administración e idénticos jilgueros, como si tal mercado no tuviera responsables y éstos nombre y apellido, los cuales, sin duda, deben ser los mismos que saquearon al país en las no pocas devaluaciones registradas en las tres últimas décadas.
En su edición de ayer, La Jornada (en nota de Roberto González Amador) denuncia que “uno de cada cuatro dólares que el Banco de México tenía en la reserva internacional de divisas al inicio de octubre, cuando comenzaron los ataques especulativos contra el peso, se han esfumado de las arcas del banco central, mientras el valor del peso frente a la divisa estadunidense continuó cayendo esta semana a niveles sin precedente, indicaron reportes oficiales. Desde principios de octubre de 2008 y hasta el cierre de febrero de este año, la reserva internacional de divisas acumuló una pérdida de 22 mil 89 millones de dólares, que han sido utilizados por el banco central para proveer liquidez al mercado de cambios, a través de dos mecanismos: la subasta de dólares entre las instituciones financieras o, como es práctica desde el mes pasado, la venta de manera discrecional y opaca a determinados bancos. La pérdida de reservas por estas dos vías es equivalente a 26.51 por ciento –es decir, poco más de una cuarta parte– de las divisas que el banco central tenía en custodia a principios de octubre de 2008, al comenzar el actual periodo de inestabilidad financiera mundial, que eran 83 mil 312 millones de dólares, de acuerdo con datos del banco emisor”.
Pues bien, la cifra detallada por el buen Roberto resulta casi el doble, si se compara con lo que al país le costó, en términos de reservas internacionales, el asesinato de Luis Donaldo Colosio, que el próximo cumple 15 años. En esa ocasión, el sacrificio para estabilizar, fallidamente desde luego, el tipo de cambio del peso frente al dólar le costó al país 10 mil 388 millones de dólares, de acuerdo con la estadística del Banco de México, la misma que hoy documenta los citados 22 mil 89 millones de billetes verdes que, antes como ahora, han sido servidos en bandeja de plata por la Comisión de Cambios (Secretaría de Hacienda y el propio Banco de México) para que las hordas especulativas se alimenten, aunque nunca quedan satisfechas. Y van por más, y se los van a servir.
Sólo para dar un punto de comparación, el llamado error de diciembre (el día 21 del último mes de 1994, o lo que es lo mismo el arranque de la crisis económico-financiera de entonces) a los mexicanos les significó la pérdida de 4 mil 543 millones de dólares en reservas internacionales, y si se considera el mes completo, el primero del gobierno zedillista, 6 mil 336 millones de billetes verdes, lo que arroja un promedio diario en el último mes del año citado de poco más de 204 millones, un monto no lejano de los 185 millones que cotidianamente, a lo largo de 143 días, ha quemado el que, según Felipe Calderón, resulta un muy buen equipo económico, probablemente uno de los mejores del mundo (¿cómo serán los peores?).
Si tal sacrificio cuando menos arrojara resultados tangibles, pues bueno se podría pensar que ese es el lamentable y elevado costo que hay que pagar por la estabilidad de la moneda nacional, pero a mayor quema de reservas internacionales más alto vuela el tipo de cambio, en detrimento, obvio es, del peso mexicano. Si ello es exasperante, peor aún resulta que el gobierno federal se niegue a denunciar, con nombre, apellido y nacionalidad, quiénes son los devoradores –como bien lo apunta la cabeza jornalera de ayer– de los recursos que pertenecen a la nación, en este nuevo capítulo del inagotable historial de saqueos de que han sido víctimas los mexicanos.
De cualquier suerte, la estrategia y el saqueo de las reservas internacionales deben concluir, y los responsables de la sangría –de ambos lados, meseros y comensales– pagar las consecuencias.
Las rebanadas del pastel
Agarraditas de la mano, ya se escucha a las plañideras: sería nocivo poner un tope a tasas de interés, según la trinca infernal (Secretaría de Hacienda, la Condusef y la Asociación de Banqueros de –en- México), porque, dicen con el pañuelo húmedo, una decisión de tal naturaleza afectaría a sectores desprotegidos que no tendrían acceso a las tarjetas de crédito, es decir, los mismos indefensos usuarios que por el agio institucionalizado que avala el gobierno federal hoy no pueden pagarlas.
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lunes, marzo 02, 2009
México."Tierra de caciques"
Por defender indios
Francisco López Bárcenas
Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas, dos mixtecos defensores de derechos humanos, dirigentes de la Organización para el Futuro de los Pueblos Mixtecos, en el estado de Guerrero, fatalmente ya no están entre nosotros. Los dos fueron secuestrados por personas desconocidas que se identificaron como policías en un acto público que se realizó el 13 de febrero pasado en la ciudad de Ayutla de los Libres. Lucas y Ponce habían sido invitados por la esposa de Raúl, Guadalupe Castro Morales, quien se desempeña como regidora de Asuntos Indígenas en ese municipio.
Siete días después, el viernes 20 de febrero, sus cuerpos sin vida y con evidentes huellas de tortura, aparecieron en Las Cazuelas, municipio de Tecoanapa, en la Costa Chica. El cuerpo de Raúl Lucas mostraba lo que parecía un tiro de gracia y el de Manuel Ponce huellas de haber muerto a golpes.
Para ir ubicando la naturaleza del crimen es importante tener presente que fueron secuestrados en un lugar y en un acto público, donde se encontraba, junto con otros funcionarios, el director de Seguridad Pública del ayuntamiento, además de una comisión de regidores y alrededor de 35 invitados.
Importa también no olvidar que al principio del acto el lugar estuvo resguardado por cerca de 25 elementos de la policía municipal, y que a las 13:35 de la tarde el director de Seguridad Pública recibió una llamada telefónica y que en cuanto finalizó ordenó a los policías que se retiraran y él hizo lo mismo, quedando el escenario despejado para que los secuestradores entraran en acción libremente y se llevaran a sus víctimas por la fuerza. Media hora después, tiempo suficiente para alejarse, Guadalupe Castro Morales recibió la amenaza fatídica: No empieces a chingar, quédate calladita o jodemos a tu esposo, esto les pasa por defender indios.
Guadalupe no atendió la amenaza. Cualquier persona que incluya dentro de sus actividades la defensoría de los derechos humanos sabe que ante situaciones de este tipo el silencio de la víctima la coloca en estado de vulnerabilidad y aumenta la impunidad de los agresores; que la mejor defensa, tal vez la única con algún grado de efectividad, es la denuncia pública, y el cumplimiento del trámite ante las instancias de procuración de justicia, para dejar evidencia del delito que se está cometiendo. Guadalupe lo sabía por experiencia propia, porque en la organización defensora de los derechos humanos que su esposo dirigía habían sufrido amenazas y emboscadas a causa de su trabajo. Por eso, esa misma tarde denunció públicamente los hechos y acudió a la oficina del Ministerio Público de Ayutla a denunciar la desaparición forzada de su esposo, igual que la de su compañero de lucha. Es probable que ya lo esperara, sin embargo le sorprendió que el personal de la institución se negara a abrir una investigación por los actos delictivos y que sólo accediera a levantar un acta ministerial, para que quedara un antecedente legal de los hechos. También interpuso un amparo por incomunicación, con la petición de que su esposo y su compañero secuestrados fueran buscados en las instalaciones de las corporaciones policiacas y de las fuerzas armadas.
Nada de esto dio resultado. Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas pagaron con su vida su osadía de defender indios en una tierra de caciques, donde decir estado de derecho resulta una ironía porque todos saben que la única ley que rifa es la de los más fuertes, quienes no se detienen ante nada cuando ven afectados sus intereses.
Sus compañeros y muchas organizaciones solidarias no han dudado de calificar el asesinato de crimen de Estado y el gobernador de Guerrero ha salido a mostrar su cara de inexperto aprendiz de gobernante, afirmando que el Estado nada tuvo que ver en el homicidio, ignorando que las instituciones estatales están obligadas a brindar protección a sus ciudadanos y que no hacerlo contribuye a crear condiciones para el crimen, aunque en este caso parece que su responsabilidad no queda en eso: ¿por qué retiraron a la policía antes de que terminara el acto en que fueron secuestrados? ¿Quién llamó y qué le dijo al director de Seguridad Pública? ¿Guarda relación esa llamada con el retiro de la seguridad? ¿Por qué las autoridades ministeriales se negaron a levantar una averiguación previa y a iniciar una investigación seria? Son preguntas de las que muchos ciudadanos esperamos respuestas convincentes. Y para tenerlas hay que exigir que el crimen se aclare, que no se pierda en las estadísticas de los luchadores sociales asesinados por defender sus derechos. Por defender indios.
miércoles, febrero 25, 2009
"Etanol de maíz transgénico: peligro inminente"
Alejandro Nadal
Mientras prosigue la desintegración del sistema financiero internacional, las amenazas sobre el medio ambiente se hacen más peligrosas. Ambos procesos van de la mano. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) anunció en noviembre pasado que tiene la intención de considerar libre de riesgos a un maíz genéticamente modificado generado por la empresa Syngenta para la producción de etanol. El plazo para recibir comentarios sobre esta postura acaba de expirar. La desregulación que podría decretar la USDA en estos días daría luz verde a la primera siembra a escala comercial de un maíz genéticamente modificado para fines industriales.
Syngenta desarrolló este maíz para reducir el costo de producir etanol. El maíz ha sido modificado insertando un transgen ensamblado con materiales de microorganismos que proliferan en aguas con muy altas temperaturas. Ese maíz no está destinado al consumo humano. La planta así transformada puede producir en gran cantidad la enzima termoestable alfa-amilasa, que permite romper la cadena de almidón del maíz a las altas temperaturas que intervienen en la producción de etanol. El nuevo proceso evita usar la enzima como insumo exógeno y supuestamente reducirá costos, haciendo al bio-etanol de maíz más competitivo. En plena crisis, a Syngenta eso le parece muy atractivo.
Esta trasnacional es una de las empresas que más se benefició con la crisis de precios de productos agrícolas. El año pasado su facturación creció 26 por ciento y sus ganancias superaron los mil 400 millones de dólares. Pero en el ramo de biocombustibles los números indican claramente que el etanol de maíz no puede competir con los combustibles fósiles. El subsidio que reciben los productores de etanol sólo les permite sobrevivir si el petróleo cuesta 80 dólares por barril. Como los precios del crudo se mantienen deprimidos, los que apostaron a favor del etanol maicero están tronando. Frente a una pelea incierta por más subsidios, la reducción de costos es vista por Syngenta como la solución.
La producción de etanol de maíz es un proceso industrial rudimentario, ineficiente y el balance energético final es malo. El ahorro en emisiones de gases invernadero del etanol no es evidente. El maíz transgénico no alterará esto. Pero las dificultades no se detienen aquí. Ahora el problema es que un maíz dotado de una proteína para fines industriales será sembrado en millones de hectáreas colindantes con campos de maíz para consumo humano. La contaminación de toda la cadena alimenticia será inmediata y más temprano que tarde, llegará a México, centro de origen del maíz.
Los efectos sobre la salud y los ecosistemas no han sido bien analizados, pero las consecuencias económicas y legales negativas se multiplicarán ad nauseam. Los productores de maíz orgánico verán sus campos invadidos por materiales transgénicos, perderán su certificación y sufrirán pérdidas multimillonarias. Además, será más difícil la consolidación de un proyecto agrícola distinto, más productivo y amigable con el medio ambiente. El sacrificio de la agricultura sustentable se acompañará de una reforzada tendencia a usar los cultivos básicos de la humanidad como activos en la especulación financiera, algo que le ha dado pingües ganancias a las trasnacionales como Syngenta.
Esta noticia coincide con la reunión en México de un comité sobre responsabilidad y reparación de daños en el marco del Protocolo de Cartagena (PC). Es irónico porque ni ese instrumento de derecho internacional, ni la legislación mexicana, contienen un marco legal sólido que garantice el principio de que el que contamina paga. De hecho, el caso más grave de contaminación con materiales transgénicos que se ha presentado hasta hoy (transgénicos en maíces mexicanos) ni siquiera está cubierto por el Protocolo de Cartagena. Y mientras este tipo de eventos no estén considerados en ese tratado, es ocioso hablar de reglas sobre responsabilidad y reparación como manda el PC. El pequeño comité que se reúne en estos días en nuestro país ya podría hacer una fuerte recomendación para ampliar los alcances del Protocolo de Cartagena.
¿Qué hace la delegación mexicana en esta reunión? El secretario ejecutivo de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad (Cibiogem), Ariel Álvarez, amanuense de Víctor Villalobos, coordinador de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Agricultura, se esfuerza por debilitar el régimen sobre responsabilidad y reparación de daños. Seguramente, como cabilderos de las trasnacionales siguen preparando la desregulación para la siembra de maíz transgénico en nuestro país.
El gobierno mexicano sigue haciendo todo al revés. Hoy mismo habría que preparar una bien redactada nota diplomática dirigida al gobierno de Barack Obama, pidiendo que la USDA rechace la solicitud de Syngenta y que, en el futuro, la siembra de maíz transgénico para fines industriales o farmacéuticos sólo se autorice en condiciones de confinamiento. En lugar de esto, los funcionarios mexicanos seguro están preparando el próximo comunicado de prensa sobre la inexistencia de materiales transgénicos en los maíces mexicanos.
sábado, febrero 21, 2009
Minisexenio
El Universal.
La celeridad con que ocurren todo género de desgracias, ejecuciones, protestas, críticas y torpes reacciones de una autoridad acorralada hacen pensar en el estertor del gobierno. La tragedia es que nada hay previsto para reemplazarlo y que la escasa esperanza disponible comienza a depositarse en dudosas elecciones intermedias.
La autoestima nacional ha llegado tan bajo, que sólo se ofrece a la población confiar en instancias que notoriamente desprecia: la clase política coagulada en partidos. A pesar de los “vividores”, “con esos bueyes hay que arar”, expresó el empresario ultramontano Lorenzo Servitje, e hizo votos porque una “copiosa votación” saque al Ejecutivo del atolladero.
Como éste “no tiene el apoyo de la ciudadanía y la labor del Congreso va a ser mínima”, apela a una suerte de plebiscito inspirado en la caridad cristiana. Afirma con sabor a presagio: “El pobre señor Presidente está a punto de terminar su mandato —digo algo muy serio—, lo va a terminar de hecho, no de derecho, es muy probable”.
El pobreteo, que no la confianza en el liderazgo, como salida de la crisis. Y lo más agudo: el pronóstico de un minisexenio ante la impensable eventualidad de que la ciudadanía aclame en las urnas al mandatario menguante. La aceptación de que México está a punto de ser una nación descabezada y a merced de la voracidad de políticos feudales reciclados, intereses privados insolentes y criminales regocijados por el hundimiento del PANtanic.
Da pena ajena escuchar las mentiras y gracejos pueriles con que Calderón y sus corifeos pretenden evadir realidades inocultables. Igual se trate de la respuesta visceral a Carlos Slim —que confirmó presagios advertidos por las agencias internacionales—, del exorcismo cotidiano contra “todos los catastrofismos” o de la metáfora del “infarto en el corazón financiero”, según la cual nuestro país sería sólo un entramado de venas periféricas.
Azora el páramo intelectual del Ejecutivo para ponderar incluso problemas de origen anterior a su ejercicio. Así, los efectos de la adhesión servil al Consenso de Washington, reconocidos hoy por sus mismos promotores, o la corrupción acumulativa que ha corroído el aparato del gobierno y capturado sus decisiones. Ello explica que culpe a la ciudadanía, esto es, a “la tolerancia de la sociedad”, la “penetración de la barbarie en pueblo y gobierno”.
El país vive un tiempo de concentración histórica del que depende la viabilidad del Estado-nación. Es preciso ser rigurosos en el juicio y creativos en la propuesta. Distinguir los niveles y causas de la degradación de las instituciones públicas, la disolución del tejido social y el naufragio de nuestra economía, para poder atacarlos a la vez de manera específica y concatenada.
Rechazar sin análisis la expresión Estado fallido es propio de avestruz amedrentada. Ciertamente, su empleo desde el exterior tiene resonancias intervencionistas, pero no así su connotación técnica. En el índice de la Fundación por la Paz se clasifican así los países “con mayor riesgo de colapso por sus problemas sociales, económicos, militares y políticos”.
Noam Chomsky, en el libro de ese título, considera estados fallidos “aquellos que carecen de capacidad para proteger a sus ciudadanos de la violencia, se consideran más allá del alcance del derecho y padecen un grave déficit democrático que priva a sus instituciones de auténtica sustancia”. Un anillo para nuestro dedo.
La definición de Foreign Policy, usual en el lenguaje estratégico, dice “un Estado que fracasa es aquel en que el gobierno no tiene control real de su territorio, no es reconocido como legítimo por parte importante de la población, no ofrece seguridad interna y servicios públicos esenciales a sus ciudadanos y no tiene el monopolio del uso de la fuerza”. Es esta descripción la que nítidamente nos enmarca.
A partir de ella se han elaborado 12 indicadores, casi todos aplicables a México: éxodo crónico de la población, altos índices de desigualdad, declinación económica severa, pérdida de legitimidad del gobierno, deterioro de los servicios públicos, aplicación arbitraria del estado de derecho, extensas violaciones a los derechos humanos, aparato de seguridad independiente del poder público, preeminencia de élites sobre el Estado e intervención de actores políticos externos.
En abono de esa decadencia conspiran inercias ancestrales, debilitamiento estructural del Estado, inadecuado diseño institucional y mediocre desempeño de los dirigentes. Todos confluyen en la vulnerabilidad extrema, pero ninguno es resoluble sin el reemplazo de los gobernantes fallidos y la emergencia de nuevos paradigmas. Ese es el desafío inmediato.
jueves, febrero 19, 2009
¿CRISIS?. "Danza de los millones"
México SA
Danza de los millones
Partidos ricos, pobres resultados
Impunidad
Carlos Fernández-Vega
En este año de crisis, por muy externa que sea (Calderón dixit), y en el que el dinero escasea, según la versión oficial, resulta alentador conocer que el aparato político-electoral (que incluye al IFE, Trife, FEPADE y los partidos políticos con registro) cuesta a los mexicanos cerca de 50 millones de pesos por día, sin que a cambio reciban prácticamente nada. A lo largo de este agitado 2009, pues, estas agrupaciones se comerán una nada despreciable canasta de recursos públicos cercana a 18 mil millones de pesos, sin considerar lo que esos mismos partidos se engullen en el Congreso.
El costo del financiamiento público de ese aparato político-electoral sería más que justificable, si a cambio ofreciera a los mexicanos, cada integrante en su ámbito de responsabilidad, resultados tangibles, garantías en el cumplimiento de la ley, acciones concretas en contra de quienes la violan, avance económico y social, mejoría en el nivel de vida, candidatos que en los hechos respondan a las necesidades y urgencias de la ciudadanía y no a los intereses de grupo, y, en fin, que sirviera al país.
Obvio es que no ha sido así, y la confianza ciudadana en esa estructura, en la que sobresalen los partidos políticos, sus representantes y las instancias de gobierno, desciende constantemente. La supuesta reconstrucción del IFE tras la catástrofe de 2006, no ha servido para mayor cosa, y en el caso de los partidos políticos la encuesta Latinobarómetro 2008 nos ilustra: tan sólo 33 de cada 100 mexicanos consideran que el trabajo de dichos partidos es muy bueno o bueno, ubicando a México en el octavo escalón a nivel regional. Sin embargo, la situación empeora cuando se habla de confianza ciudadana en ellos: apenas 17 de cada 100 mexicanos confía en los partidos políticos (contra 22 de cada 100 en 2006), lo que lleva al país al escalón número 12, de 19 posibles.
En 2009, casi 40 de los 50 millones de pesos que cotidianamente le cuesta a los mexicanos el aparato político-electoral se los engullen IFE, Trife y, en menor medida, FEPADE. Los partidos políticos los 10 millones restantes: 2.77 millones diarios correspondes al PAN; 1.94 millones al PRI; 1.66 millones al PRD; 833 mil pesos al niño muerde y al PVEM; 789 mil pesos al PT; 746 mil pesos a Convergencia; 699 mil pesos a Elba Esther y el PNA, y 520 mil pesos a la banda que se quedó con el PASC. Se supone que con esos dineros públicos nuestros gloriosos partidos políticos y las vigilantes instituciones electorales podrán hacer frente a los gastos de operación y a los de la elección intermedia, con candidatos surgidos por obra y gracia de las cúpulas.
Las cifras citadas no provienen de fuentes catastrofistas ni de los muy avinagrados medios de comunicación. Por el contrario, son de la propia Cámara de Diputados y su Centro de Documentación, Información y Análisis, el cual nos ilustra con la siguiente numeralia. En 2009, el financiamiento público federal para los partidos políticos con representación en el Congreso de la Unión suma 3 mil 633.07 millones de pesos, repartidos de la siguiente forma: PAN, mil 10.57 millones; PRI, 705.9 millones; PRD, 607.23 millones; PVEM, 304.1 millones; PT, 288.1 millones; CD, 272.3 millones; PNA, 255 millones, y PASC, 189.9 millones. Con todo y crisis, y ante la escasez de recursos que se presume en el ámbito oficial, ni uno sólo de los partidos políticos ha hecho el mínimo esfuerzo para reducir el voluminoso presupuesto con el que cuentan, en el entendido, dicen, que se abarató el costo electoral, “producto de la reforma electoral en materia de financiamiento aprobado por el Congreso de la Unión en 2007.
En los últimos 10 años (2000-2009), el presupuesto público para el IFE arroja un acumulado de 81 mil 690.53 millones de pesos; en igual lapso se canalizaron 10 mil 900 millones al Trife y cerca de 950 millones a la FEPADE, para sumar alrededor de 93 mil 500 millones. Sin considerar los dineros públicos destinados a estas instancias, en el mismo lapso de las arcas nacionales salieron alrededor de 30 mil millones de pesos para financiar las actividades de 16 partidos políticos que permanente y eventualmente obtuvieron registro. De ese monto, casi 96 por ciento (28 mil 350.38 millones) se canalizaron a las ocho agrupaciones que han mantenido dicho registro, las cuales, en el periodo citado, a los mexicanos han costado 7.77 millones de pesos por día, en promedio.
En esa década los ocho partidos que no alcanzaron o perdieron su representación en el Congreso de la Unión fueron: del Centro Democrático (PCD), de la Sociedad Nacionalista (PSN), Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), Alianza Social (PAS), Democracia Social (DS), Liberal Mexicano (PLM), México Posible (MP) y Fuerza Ciudadana (FC), lo que no evitó, sin mayor contribución a la patria, que entre ellos se engulleran mil 327.83 millones de pesos de financiamiento público, o lo que es lo mismo, dineros propiedad de los mexicanos.
Y ante lo que muchos pronostican para las elecciones intermedias del próximo 5 de julio, el Centro de Documentación, Información y Análisis de la Cámara de Diputados presenta sus estadísticas. Así, al conjugar el gasto público federal para las actividades electorales y el número de integrantes que conforman el padrón electoral, es posible acercarse al costo promedio por voto: si en dichos comicios vota el 10 por ciento del padrón electoral, el costo promedio por sufragio será de mil 836.44 pesos; si lo hace el 30 por ciento, el costo baja a 612.15 pesos y si milagrosamente participa el 50 por ciento, entonces se reduce a 367.29 pesos.
Entonces, ante esta espectacular danza de los millones, lo menos que la ciudadanía debe exigir es respeto a quienes pagan la fiesta y resultados concretos, no de discurso.
Las rebanadas del pastel
Con cambio, continuidad y plena impunidad para los responsables (Germán Larrea a la cabeza), se cumple el tercer aniversario de la evitable tragedia en Pasta de Conchos. Y en el exceso, el PAN a punto está de otorgar la candidatura a la presidencia municipal de San Luis Potosí a uno de esos responsables: Francisco X. Salazar, ex secretario yunquista del Trabajo en tiempos de Fox. Vergüenza debería darles a los blanquiazules.
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domingo, febrero 15, 2009
México.IFE ¿Institución Fallida?
John M. Ackerman
http://johnackerman.blogspot.com
Los ociosos de Viaducto Tlalpan
Con el inexcusable e ilegal indulto a las televisoras, queda claro que los consejeros electorales no toman las decisiones en el Instituto Federal Electoral (IFE). Aquel IFE que representaba una voz ciudadana, plural y valiente, comprometida con la defensa del espacio público y la democracia, ya es historia. La entidad que organizará las elecciones de 2009 se encuentra al servicio de Felipe Calderón y Manlio Fabio Beltrones, y sus respectivos partidos políticos, quienes fungen como mayordomos del duopolio televisivo.
De la misma forma en que el IFE antes se subordinaba a los mandatos de Carlos Salinas y Diego Fernández de Cevallos, hoy el organismo electoral se ha convertido de nuevo en un terreno para dirimir negociaciones y pactos entre las cúpulas del gobierno y los personajes más oscuros de la “oposición”. Tal como el IFE de Luis Carlos Ugalde se doblegara ante los poderes fácticos y se negara a ejercer sus facultades legales, el instituto de Leonardo Valdés hoy negocia la ley de manera vergonzosa y sacrifica su autonomía constitucional.
Lo que une a los cinco consejeros que votaron en favor del “sobreseimiento” del proceso sancionador en contra de Televisa y Tv Azteca es su irrestricta lealtad a personajes políticos del PRI y el PAN. Recordemos que Marco Baños y Benito Nacif son incondicionales de Manlio Fabio Beltrones y Felipe Calderón, respectivamente. Francisco Guerrero mantiene esa misma relación de complicidad con Emilio Gamboa. Arturo Sánchez pertenece al “equipo” de Juan Molinar Horcasitas, actual director general del IMSS. Marco Gómez, el consejero “verde”, le ofreció la luna y las estrellas al PRI y al PAN con tal de no ser incluido en la lista de consejeros despedidos el año pasado.
Los cinco personajes que conforman este nuevo pentágono de la impunidad deben sus puestos actuales y su futuro político de manera directa a los políticos que los nombraron. Por ello, a nadie debe sorprenderle que el viernes pasado hubieran fungido como simples correas de transmisión del pacto que sus verdaderos jefes y las televisoras acordaron el día anterior. Todavía el jueves, los consejeros Sánchez y Gómez declararon que el nuevo convenio entre la CIRT y el IFE no tenía relación con los procedimientos sancionadores ya iniciados. Menos de 24 horas después, justificarían su voto en favor del indulto precisamente porque este convenio supuestamente garantizaba el cumplimiento de las televisoras con la ley. Salvo que los consejeros sufran de algún grave trastorno mental, un viraje tan evidente solamente se puede explicar por evidentes variables políticas.
Al desechar el proceso iniciado contra las televisoras, los consejeros cometieron una franca violación de la ley. El proyecto aprobado, presentado de manera sorpresiva ni más ni menos que por el consejero Baños, alfil de Beltrones, recurre a un artículo de la norma electoral que simplemente no aplica al procedimiento que estaba en curso. El artículo 263 se encuentra dentro del capítulo del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) que regula los procedimientos sancionadores ordinarios, no los procedimientos sancionadores extraordinarios, como era el caso. Asimismo es absurdo afirmar que las quejas se habían quedado sin materia. Aun si nos creyéramos el cuento de que de aquí en adelante Televisa y Tv Azteca acatarán la ley, la evidente manipulación y distorsión de la propaganda electoral ya ocurrió y el daño es irreparable.
El proyecto de Baños no es otra cosa que un engendro legal cuyo único propósito fue congraciarse con los poderes fácticos. Incluso la consejera Macarita Elizondo, quien de forma abierta se había pronunciado en contra de sancionar a las televisoras, tuvo la dignidad de votar en contra del proyecto de sobreseimiento. Ya veremos si algún partido tiene las agallas para impugnar la resolución. Veremos también si la ex socia de Baños, María del Carmen Alanís, y sus colegas del tribunal electoral se atreven a rectificar esta flagrante ilegalidad.
También es notorio el doble rasero del IFE. A la hora de multar al PRD por los bloqueos de Reforma y los intentos de impedir el informe de Vicente Fox y la toma de posesión de Calderón, los consejeros presumían ser implacables con la imposición de sanciones ejemplares que pudieran prevenir este tipo de acciones en el futuro. Hoy en cambio, las televisoras han encontrado de buenas a los señores consejeros, quienes ya se cansaron de dar castigos ejemplares y se conforman con la “buena voluntad” de los medios electrónicos de comunicación y un convenio que no cuenta con ninguna fuerza legal. Tal como ocurrió en 2006, la autoridad electoral demuestra su fiel compromiso con la máxima de Porfirio Díaz y Getulio Vargas: “Para mis amigos todo, para mis enemigos la ley”.
Paradójicamente, uno de los responsables principales de esta situación es el PRD y su grupo parlamentario en la Cámara de Diputados. En el contexto de la renovación de los consejeros electorales del año pasado, el PRD tuvo la oportunidad de transformar de manera integral el perfil del Consejo General. El gobierno necesitaba forzosamente incorporar a la izquierda en las negociaciones para evitar la repetición de un escenario como el de 2003 en que de entrada el árbitro estuviera deslegitimado. Sin embargo, en vez de apalancar esta posición de fuerza, el PRD simplemente abdicó. El resultado es un Consejo General carente de una visión plural, ciudadana o independiente.
martes, febrero 03, 2009
México. Los responsables del caos.
México SA
Carlos Fernández-Vega
cfvmexico_sa@hotmail.com - mexicosa@infinitum.com.mx
■ Zedillo y Calderón aplauden barbaridades cometidas
■ Los Frankenstein del régimen
Sonrientes, plácidos y tomados de la mano (tú y yo somos uno mismo, cantaría Timbiriche), en Davos Ernesto Zedillo y Felipe Calderón compartieron el pan, la sal y las bondades del Fobaproa. El primero presumió el innegable privilegio que concedió a los mexicanos al armar, sin consulta alguna, uno de los “rescates” bancarios más onerosos e ineficientes del planeta. El segundo, convocó al mundo a que siga el ejemplo nacional “para salvar la crisis”. Y ambos aplaudieron las barbaridades cometidas.
Al final de cuentas, ¿qué representa un miserable 20 por ciento del producto interno bruto, frente a la felicidad y orgullo que en los mexicanos provoca el privilegio de “rescatar” a sus barones del dinero y convertir al país en la gran cueva de Ali Babá para las trasnacionales financieras?
Zedillo y Calderón, sin olvidar a Fox, se ríen de mediocres “rescatillos” bancarios, como el francés de mediados de los 90 que a los galos apenas les costó el equivalente a 0.7 por ciento de su producto interno bruto (datos del Fondo Monetario Internacional), es decir, 28 veces menos que el “rescate” mexicano. O el filipino, que en esa década no pasó de 0.6 por ciento de su PIB, el egipcio (0.5 por ciento) o el turco (1.1 por ciento). Estados Unidos tuvo el propio en la década de los 80, con un costo fiscal cercano a 3.2 por ciento del producto; casi 30 años después, en aquel país repiten el numerito, y la dosis crece a 6-8 por ciento.
Otros “rescatillos” bancarios se registraron en el mundo, al mismo tiempo que el mexicano. En Argentina (1995) representó 1.6 por ciento del PIB; Australia (1989-1992), 1.9 por ciento; Polonia (1992-1995), 3.5; Suiza (1991-1994), 4; Finlandia (1991-1994), 11; Hungría (1991-1995), 10, y Eslovenia (1992-1994), 14.6 por ciento.
Contados son los países que pueden presumir lo mismo que Zedillo y Calderón en Davos. Por ejemplo, en la Venezuela prechavista el “rescate” bancario (1994-1997) representó 22 por ciento del producto interno bruto de esa nación sudamericana; en Tailandia (1997), 32.8; en Corea del Sur (1997), 26.5; en Japón (1992), 20, y en Indonesia (1997), 50 por ciento, el más oneroso de los registrados en esa década. Sin embargo, a cambio de ese costo, mal que bien la banca cumple con su función de intermediación y acicate para el crecimiento, no sin llevarse una buena tajada de utilidades. La diferencia estriba en que ninguno de los países citados entregó la totalidad de sus respectivos sistemas bancarios al capital foráneo, como sí lo hizo México, amén que los aterrizajes de los “rescates” se dieron a corto plazo, mientras aquí lo llevaron a 30 años.
Así, Zedillo y Calderón tienen mucho de qué presumir, porque además de “rescatar” a los banqueros privados con dineros públicos, en los últimos 15 años el régimen procedió de igual forma con los barones del azúcar, de las carreteras, de las aerolíneas, etcétera, etcétera, a quienes los mexicanos, quiéranlo o no, pagan puntualmente, y por muchos años más seguirán haciéndolo, para recibir a cambio una banca usurera, carreteras con peajes elevadísimos, azúcar cada día más cara y con ingenios, al igual que con las aerolíneas, siempre al borde de un nuevo “rescate” público, por sólo citar algunos casos. Y en la tienda de enfrente 50 millones de mexicanos hundidos en la pobreza y la miseria, en el entendido que personajes como los citados tienen sus prioridades.
Lo que ningún involucrado en este asunto ha explicado es cómo fue que el “apoyo transitorio a la banca” promovido a inicios de 1995 derivó en un voluminoso “rescate” superior a 100 mil millones de dólares, o 20 por ciento del PIB. El “juego” comenzó con alrededor de 400 millones de pesos en enero de 1995 (el “apoyo transitorio”); para finales de 1998 el saldo superaba los 552 mil millones, y al 31 de diciembre de 2008 el adeudo superaba los 745 mil millones, no obstante que se han pagado más de 400 mil millones. Los jilgueros oficiales aseguran que cada día “es menor” el débito con respecto al PIB, lo que técnicamente es correcto, pero en realidad tal “reducción” no es porque el débito haya decrecido, sino porque el valor nominal del producto interno bruto se ha incrementado.
Para ejercitar la memoria, hay que recordar que en la primera mitad de enero de 1995, tres semanas después de los “errores de diciembre”, el Banco de México aplicó “un esquema de apoyo transitorio” a la banca privada (“para garantizar sanos niveles de capitalización”), emitiendo obligaciones subordinadas por cerca de 50 millones de dólares (unos 400 millones de pesos al tipo de cambio de entonces). Un mes después, el Fobaproa había canalizado mil 800 millones de dólares a esa misma banca privada. En octubre el monto creció a 3 mil 500 millones, en noviembre a 5 mil 500 millones y en diciembre de ese mismo año a 6 mil 500 millones de dólares. Al concluir 1998, el saldo llegaba a 62 mil millones de billetes verdes, justo cuando los diputados priístas y panistas autorizaron la conversión de dicho saldo en deuda pública y la creación del IPAB, organismo que poco más adelante reconoció que el original “esquema de apoyo transitorio” ya representaba un pasivo cercano a 100 mil millones de dólares al 31 de diciembre de 2000.
También en 1995, Eduardo Fernández García y Miguel Mancera Aguayo, entonces presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y gobernador del Banco de México, respectivamente, con una sonrisa afirmaban que el costo del rescate bancario “no superará el 5 por ciento del PIB”, y al unísono declaraban: “ningún banco irá a la quiebra”.
De cualquier suerte, aún en el hipotético caso de que el saldo del “rescate” ya no se incremente, los mexicanos tardarían algo así como 18 años adicionales para terminar de pagar lo que, sonrientes, plácidos y tomados de la mano, Zedillo y Calderón festejaron en Davos. Ello, claro está, en el también idílico supuesto de que no se presentara la “necesidad” de rescatar de nueva cuenta a la banca o a cualquier otro de los grandes grupos empresariales –nacionales y extranjeros– que de este país han hecho su negocio personal, con la complicidad del inquilino de Los Pinos (léase gerente) en turno, siempre acompañado por “un muy buen equipo económico, probablemente uno de los mejores del mundo”.
Las rebanadas del pastel
El duopolio televisivo se retuerce, presiona, manipula, chantajea. Se niega a perder un solo centavo del exquisito pastel publicitario electoral. Tampoco está en sus planes perder ingresos por anuncios comerciales en horario regular. ¿Qué hacer, entonces? Sencillo: les apesta los partidos a los fanáticos futboleros, y echa a caminar a la teleaudiencia en contra del proceso electoral, los partidos políticos y la autoridad encargada del proceso (unos y otra de por sí apestados). Allí están los Frankenstein del régimen, totalmente fuera de control y aterrorizando al respetable
sábado, enero 24, 2009
Lanzan oficialmente 'Movimiento Rebelde'
Itzel Ramírez
Ciudad de México (24 de enero de 2009).- Con el lema "Quién dice que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón", Gerardo Fernández Noroña, ex vocero del Partido de la Revolución Democrática (PRD), lanzó de manera oficial su "Movimiento Rebelde" con el objetivo de derrocar al Gobierno del Presidente Felipe Calderón.
"Somos el único movimiento que así, de manera firme y seria, se plantea la caída del Gobierno espurio de Felipe Calderón.
"Nuestro movimiento, que quede claro, no pertenece ni pertenecerá a ningún partido político", dijo.
En un hotel de la Colonia Roma y ante menos de 60 seguidores, el ex perredista descartó que su movimiento busque integrarse a un partido político aunque, dijo, sí apoyará a los partidos que forman el Frente Amplio Progresista, incluido el PRD.
El "Movimiento Rebelde", que estará vinculado al movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador y a otros de carácter social, buscará la defensa del petróleo, la lucha por la igualdad, la libertad y justicia social, y un nuevo sistema económico.
El ex vocero del sol azteca aclaró que su organización será financiada con los recursos de los propios integrantes.
miércoles, enero 21, 2009
USA. "Discurso del presidente Barack Obama en su toma de posesión"
Me presento hoy ante ustedes con humildad ante la tarea que tenemos por delante, agradecido por la confianza que me otorgan y consciente de los sacrificios realizados por nuestros ancestros.
Agradezco al presidente Bush los servicios prestados a nuestra nación, así como por la generosidad y cooperación mostradas a lo largo de esta transición.
Cuarenta y cuatro estadunidenses han prestado hasta ahora juramento presidencial. Lo han hecho en periodos de prosperidad y en medio de las calmas aguas de la paz. Sin embargo, de vez en cuando el juramento fue pronunciado bajo nubes amenazantes y fuertes tormentas.
En esos momentos, Estados Unidos ha mantenido el rumbo no sólo gracias a la pericia o la visión de sus dirigentes, sino también porque, nosotros el pueblo, mantuvimos la fe en los ideales de nuestros padres fundadores, y fuimos respetuosos de nuestros documentos fundacionales. Así ha sido. Así deberá ser con esta generación de estadunidenses.
Es bien sabido que estamos en medio de una crisis. Nuestra nación está en guerra, contra una amplia red de violencia y odio. Nuestra economía está gravemente afectada, como consecuencia de la avaricia e irresponsabilidad de algunos, pero también por nuestro fracaso colectivo en tomar las decisiones difíciles y en preparar a la nación para una nueva era. Se han perdido hogares, puestos de trabajo, varias empresas debieron cerrar. Nuestro sistema de salud es demasiado costoso, nuestras escuelas dejan de lado a muchos de nuestros niños, y cada día hay nuevas evidencias de que la forma en que utilizamos la energía fortalece a nuestros adversarios y amenaza a nuestro planeta.
Estos son indicadores de la crisis, basados en datos y estadísticas. Menos mensurable pero no menos profunda es la pérdida de la confianza en nuestro país, alimentada por el temor de que el declive de Estados Unidos es inevitable, y que la próxima generación deberá reducir sus expectativas.
Hoy les digo que los desafíos que enfrentamos son reales. Son graves y numerosos. No serán superados fácilmente o en un corto periodo. Pero sepan esto, estadunidenses, ¡serán superados!
En este día nos reunimos porque elegimos la esperanza en lugar del temor, la unidad de objetivos en lugar del conflicto y la discordia. En este día, proclamamos el fin de las reivindicaciones efímeras y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas perimidos, que por demasiado tiempo han lastrado nuestra política.
Seguimos siendo una nación joven, pero como dicen las Escrituras, llegó el momento de dejar de lado los juegos infantiles. Llegó el momento de reafirmar nuestra fortaleza de carácter, de elegir la mejor parte de nuestra historia, de apelar a nuestras virtudes, a esta noble idea transmitida de generación en generación: la promesa dada por Dios de que todos somos iguales, todos somos libres, y todos merecemos la oportunidad de buscar toda la felicidad posible.
Reafirmando la grandeza de nuestra nación, comprendemos que la grandeza nunca está asegurada. Debe ser ganada. Nuestro sendero jamás estuvo hecho de atajos, y nunca nos contentamos con menos. No ha sido el camino para los timoratos, para los que prefieren el placer en lugar del trabajo, o buscan solamente las delicias de la riqueza y la fama.
Por el contrario, han sido los que se arriesgan, los emprendedores, los que hacen cosas –algunos conocidos, pero más frecuentemente hombres y mujeres cuyo trabajo es desconocido–, los que nos impulsaron en el largo y difícil sendero hacia la prosperidad y la libertad.
Por nosotros, recogieron sus pocas pertenencias y viajaron a través de océanos en busca de una nueva vida. Por nosotros, trabajaron en inhóspitos talleres y se asentaron en el oeste, resistieron latigazos y labraron la dura tierra. Por nosotros, lucharon y murieron, en lugares como Concord y Gettysburg; Normandía y Khe Sahn.
Una y otra vez esos hombres y mujeres lucharon y se sacrificaron y trabajaron hasta que sus manos se llenaron de llagas, para que nosotros pudiéramos vivir una vida mejor. Ellos vieron a Estados Unidos más grande que la suma de sus aspiraciones individuales, más grande que todas las diferencias de nacimiento o riqueza o facciones.
Esa es la vía que proseguimos hoy. Seguimos siendo la nación más próspera y poderosa de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando comenzó esta crisis. Nuestras mentes no son menos creativas, nuestros bienes y servicios no menos necesitados de lo que lo eran la semana pasada o el mes pasado o el año pasado. Nuestra capacidad se mantiene intacta. Pero han acabado los tiempos del inmovilismo, de la protección de intereses mezquinos y de la dilación de decisiones difíciles. A partir de hoy debemos levantarnos, sacudirnos la desidia, y recomenzar la tarea de reconstruir el país.
Porque donde sea que miremos, hay trabajo que hacer. El estado de nuestra economía llama a la acción, enérgica y rápida, y actuaremos, no solamente para crear nuevos empleos, sino para sentar nuevas bases para el crecimiento. Construiremos las calles y los puentes, la red eléctrica y las líneas digitales que alimentan nuestro comercio, y que nos unen. Devolveremos la ciencia a su debido lugar, y usaremos las maravillas de la tecnología para incrementar la calidad de nuestro sistema de salud y reducir su costo.
Domaremos el Sol y los vientos y la tierra para alimentar nuestros vehículos y hacer funcionar nuestras fábricas. Y transformaremos nuestras escuelas y colegios y universidades para enfrentar los desafíos de la nueva era. Podemos hacer todo eso, y todo eso lo haremos.
Ahora, hay algunos que ponen en duda el alcance de nuestras ambiciones, que sugieren que nuestro sistema no puede generar demasiados planes. Su memoria es corta. Olvidaron lo que este país ya hizo, lo que los hombres y mujeres libres pueden lograr cuando la imaginación se une a un objetivo común, y la necesidad al coraje.
Lo que los cínicos no llegan a comprender es que el suelo se ha abierto bajo sus pies, que los viejos argumentos que tanto tiempo se nos impuso ya no tienen validez. La cuestión que ahora nos planteamos no es si nuestro gobierno es demasiado grande o demasiado pequeño, es saber si funciona, si ayuda a las familias a hallar trabajo y sueldos decentes, a tener cuidados médicos asequibles, y una jubilación digna. Cuando la respuesta sea afirmativa, seguiremos adelante. Cuando sea negativa, pondremos fin a esos programas.
Y a quienes entre nosotros manejamos el dinero público se nos debe pedir cuentas –para gastar de forma sensata, acabar con los malos hábitos y ser transparentes–, porque sólo entonces podremos restaurar la vital confianza entre el pueblo y su gobierno.
Tampoco se trata de preguntarse si el mercado es una fuerza del bien o del mal. Su poder para generar riqueza y extender la libertad es incomparable, pero esta crisis nos ha recordado que, sin una atenta vigilancia, el mercado puede descontrolarse, y que una nación no puede ser próspera cuando sólo favorece a los más ricos.
El éxito de nuestra economía no ha dependido solamente de la importancia de nuestro producto interno bruto, sino también de nuestra prosperidad; de nuestra capacidad para ofrecer oportunidades a quienes lo desean, no por caridad, sino porque es el camino mas seguro para alcanzar el bien común.
Para nuestra defensa común, rechazamos por falsa la opción entre nuestra seguridad y nuestros ideales. Nuestros padres fundadores, que se enfrentaban a peligros difícilmente imaginables, elaboraron una Constitución sometida al imperio de la ley y a los derechos humanos, una norma que se ha perpetuado generación tras generación. Aquellos ideales aún iluminan el mundo, y no renunciaremos a ellos por intereses turbios.
Así, digo a todos los demás pueblos y gobiernos que nos observan hoy, desde las grandes capitales hasta el pequeño pueblo donde mi padre nació: sepan que Estados Unidos es amigo de cada nación y de cada hombre, mujer y niño que busca un futuro de paz y dignidad, y que estamos dispuestos a ejercer nuestro liderazgo una vez mas.
Recuerden que las precedentes generaciones se enfrentaron al fascismo y al comunismo no solo con tanques y misiles, sino también con resistentes alianzas y sólidas convicciones. Comprendieron que solamente nuestro poder no podría protegernos, ni permitirnos hacer lo que quisiéramos. En cambio, comprendieron que nuestro poder es mayor cuanto más prudente es; que nuestra seguridad emana de la justeza de nuestra causa, de la fuerza de nuestro ejemplo, y de las cualidades de la humildad y la moderación.
Somos los continuadores de este legado. Guiados por esos principios una vez más, podemos superar estas nuevas amenazas que requieren incluso un mayor esfuerzo, mayor cooperación y comprensión entre naciones.
Comenzaremos a dejar responsablemente Irak a su pueblo, y a forjar una paz duramente ganada en Afganistán. Con viejos amigos y ex adversarios, trabajaremos incansablemente para reducir la amenaza nuclear, y hacer retroceder el espectro del calentamiento del planeta. No nos disculparemos por nuestro estilo de vida, ni vacilaremos en su defensa, y a quienes tratan de hacer avanzar sus objetivos provocando el terror y matando a inocentes, les decimos que nuestro espíritu es más fuerte y no puede ser doblegado, que sobreviviremos a ellos y los derrotaremos.
Porque sabemos que nuestra herencia multicultural es una fuerza, no una debilidad. Somos una nación de cristianos y musulmanes, judíos e hindúes y de no creyentes. Estamos integrados con todos los idiomas y culturas, llegados de cada rincón de esta Tierra, y porque probamos el amargo sabor de una guerra civil y de la segregación, y emergimos de ese oscuro capítulo más fuertes y más unidos, no podemos dejar de creer que los viejos odios deben ser superados algún día, que las divisiones tribales deberán disolverse pronto, que en la medida en que el mundo se hace más pequeño, nuestra humanidad común deberá revelarse, y que Estados Unidos debe jugar un papel para orientarnos hacia una nueva era de paz.
Con el mundo musulmán, buscaremos un nuevo enfoque para avanzar, basado en el interés y el respeto mutuos. Aquellos líderes del mundo que buscan alentar los conflictos o atribuir los problemas de nuestras sociedades a Occidente, sepan que sus pueblos los juzgarán por lo que puedan construir, no por lo que destruyan.
Quienes se mantienen en el poder a través de la corrupción, la mentira y silenciando a la disidencia, sepan que están en el lado equivocado de la historia, pero que les extenderemos la mano si están dispuestos a aliviar el cerco.
A los pueblos de las naciones pobres, prometemos trabajar con ustedes para hacer florecer sus cultivos y que fluya el agua limpia, para nutrir cuerpos hambrientos y alimentar espíritus voraces.
A aquellas naciones que como nosotros gozan de una relativa abundancia, les decimos que no podemos permitirnos la indiferencia ante quienes sufren en nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos mundiales sin tener en cuenta sus efectos. Porque el mundo ha cambiado y debemos cambiar con él.
Cuando consideramos el camino que se abre ante nosotros, recordamos con humilde gratitud a los valerosos estadunidenses, que en este mismo momento, patrullan distantes desiertos y remotas montañas. Tienen algo que decirnos hoy, al igual que los héroes caídos que yacen en Arlington a través de los tiempos. Les rendimos honores no solamente porque son los guardianes de nuestra libertad, sino porque representan el espíritu de servicio, la voluntad de encontrar un significado en algo que los trascienda.
Y en este momento –un momento que definirá a una generación– es precisamente ese espíritu el que debe habitarnos a todos.
Porque por mucho que un gobierno pueda y deba hacer, es finalmente la fe y la determinación del pueblo estadunidense lo que sostiene a esta nación. Es la amabilidad de acoger a un extraño cuando los diques se rompen, la solidaridad de los trabajadores que prefieren trabajar menos horas para que un amigo no pierda su trabajo lo que nos guía en las horas oscuras. Es el coraje de un bombero que corre hacia un edificio humeante, pero también la determinación de los padres de alimentar a su hijo, lo que finalmente decide nuestro destino.
Nuestros desafíos pueden ser nuevos. Los instrumentos con los que los enfrentamos pueden ser nuevos. Pero todos estos valores de los cuales depende nuestro éxito –trabajo duro y honestidad, valor y lealtad, tolerancia y curiosidad, lealtad y patriotismo– son antiguos. Esos valores son verdaderos. Han sido la fuerza silenciosa del progreso a lo largo de nuestra historia.
Lo que se nos pide es, pues, un retorno a esas verdades. Lo que se requiere de nosotros ahora es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento, por parte de cada estadunidense, de que tenemos deberes para con nosotros mismos, deberes que no aceptamos a regañadientes, sino que los acogemos de buena gana, firmes en la convicción de que nada es tan satisfactorio para el espíritu, tan decisivo en nuestro carácter, como dar todo de nosotros ante una tarea difícil.
Éste es el precio y ésa es la promesa de la ciudadanía. Ésta es la fuente de nuestra confianza: saber que Dios nos llama a dar forma a un destino incierto.
Éste es el significado de nuestra libertad y nuestro credo: por qué hombres, mujeres y niños de todas las razas y religiones pueden unirse en una celebración a lo largo de esta magnífica explanada, y por qué un hombre cuyo padre hace menos de 60 años no podría haber trabajado siquiera en un restaurante, puede ahora presentarse ante ustedes para hacer el juramento más sagrado.
Entonces, marquemos este día recordando quiénes somos y cuán lejos hemos llegado. En el año del nacimiento de Estados Unidos, en los meses más fríos, un pequeño grupo de patriotas se apiñaba, muriendo en los campos de batalla sobre las riberas de un río helado. La capital fue abandonada. El enemigo estaba avanzando. La nieve estaba teñida de sangre. En el momento en que la revolución era más incierta, el padre de nuestra nación (George Washington) dictó estas palabras para que fueran leídas al pueblo:
“Que se diga al mundo del futuro... que en la profundidad del invierno, cuando nada podía sobrevivir sino la esperanza y la virtud... que la ciudad y el país, acechados por un peligro común, salieron a enfrentarlo”.
Oh Estados Unidos. Ante nuestros peligros comunes, en este invierno de dificultades, recordemos esas palabras eternas. Con confianza y con virtud, enfrentemos una vez más esas corrientes heladas, y soportemos las tormentas que puedan venir.
Que los hijos de nuestros hijos digan que cuando fuimos sometidos a prueba nos negamos a abandonar el desafío, que no nos echamos atrás ni vacilamos, y con los ojos puestos en el horizonte y con la gracia de Dios, llevamos este gran don de libertad y lo entregamos intacto a las futuras generaciones.
Texto traducido por Afp.
martes, enero 20, 2009
México. ¿Estado fallido?
Pedro Miguel
navegaciones@yahoo.com http://navegaciones.blogspot.com
Estado fallido
En el último tramo de la mafia estadunidense saliente, diversas voces en Washington han incluido a México en la nómina de “estados fallidos” y lo han comparado, por peligrosidad, con Pakistán, Irak e Irán. Son demasiadas peras, manzanas y lagartijas en una misma categoría: Irán es uno de los estados más perdurables y sólidos del mundo y la “falla” de Irak es haber sido destruido por Washington y sus ayudantes militares. De cualquier forma, el adjetivo escandaliza porque tiene el tono de una condena contra la nacionalidad. Ser parte de un Estado fallido implica no tener futuro en el mundo y devenir apátrida. Otro motivo de alarma es que el veredicto de peligrosidad y la sentencia de inviabilidad suelen ser profecías autocumplidas que preceden al intervencionismo de los bombarderos y las tropas de ocupación, como les ocurrió a Yugoslavia y al propio Irak. Las descalificaciones han generado tanta inquietud que el bocazas de Tony Garza se despidió de su cargo de embajador con un gesto de cortesía y dice que no, que qué barbaridad, que no es para tanto.
Y no lo es. Los gobernantes mexicanos del último tramo han renunciado a ejercer la soberanía, pero lo mismo pasó en Francia durante el régimen de Vichy y no por eso se le llamó Estado fallido. Las instituciones políticas de nuestro país se encuentran corrompidas, desacreditadas y envilecidas por la oligarquía que se impuso con Salinas y que ha seguido perpetuándose en el poder mediante Zedillo, Fox y Calderón, pero otro tanto –si no es que peor– ocurre en Italia en la época presente, ahora que los representantes de la mafia son mayoría en el Palazzo Montecitorio y la delincuencia organizada despacha en el Palazzo Chigi. ¿Pero es Italia un Estado fallido? El manejo económico Salinas-Calderón ha producido una catástrofe social sin precedente, pero ello no implica que México no tenga los recursos necesarios para alimentar, vestir, educar, emplear, dar techo, transporte, cultura y dignidad a sus habitantes; ocurre, en cambio, que los gobiernos neoliberales optaron por concentrar la riqueza nacional en unas cuantas manos y por subsidiar el esplendor económico de Estados Unidos y de Europa mediante diversos mecanismos de transferencia de riqueza: pago de deuda externa, aliento a la inversión foránea especuladora, entrega del sistema bancario nacional a corporaciones gringas, inglesas, españolas.
A pesar del daño inconmensurable que las últimas cuatro presidencias han causado al país, éste sigue funcionando. Entre la crisis económica, a pesar de la violencia desatada por el calderonismo y a contrapelo del saqueo del erario que practica el funcionariato, los mexicanos, en su gran mayoría, se levantan temprano para ir a ganarse la vida en forma honesta, llevan a sus hijos a la escuela, pagan impuestos, no matan, no violan, no torturan y no hacen fraude, y conviven, discuten, festejan y guardan luto en forma civilizada. Las universidades públicas, en medio del acoso de un grupo gobernante que quisiera verlas privatizadas, siguen preparando profesionistas, las ambulancias siguen recogiendo accidentados y las mercerías siguen despachando hilos de colores diversos. Esta base formidable de civilidad, en la que reposa el Estado mexicano, ha impedido, pese a todo, que los desgobiernos de Salinas, Zedillo, Fox y Calderón lleven al país a la subversión, a la desestabilización y al caos completo.
Sobre la peligrosidad: es cierto que la ignorancia, la mala fe y el servilismo del calderonato han hundido al país en una ola de violencia a la que el gobierno llama “guerra”; de serlo, sería una guerra intestina entre cárteles de la droga, pues ahora es imposible saber cuáles de ellos o de sus segmentos ocupan las oficinas de procuración de justicia y de seguridad pública desde las que se “combate al narcotráfico”, pero éste sigue siendo (como siempre) un negocio primordialmente estadunidense; lo inviable no es México, sino la pretensión de combatir una actividad ilícita y hacerlo en alianza subordinada con quienes más la propician y más se benefician de ella. El que la violencia narca amenace con des- bordarse hacia el otro lado del Bravo es, a fin de cuentas, el cumplimiento de la norma enunciada en la novela Doña Bárbara: “las cosas vuelven al lugar de donde salieron”. Fuera de eso, nuestro país no es un peligro para sus vecinos ni para la comunidad internacional, como sí lo son Estados Unidos e Israel, a los cuales nadie les dice “estados fallidos”.
No hay que confundirse: México es mucho más que el narco, la corrupción y la miseria, y Carstens, Calderón y García Luna no son el Estado.
domingo, enero 18, 2009
viernes, enero 16, 2009
MOVIMIENTO REBELDE
1. La renuncia de Felipe Calderón, porque se robó la presidencia de la República.
2. Participación activa con otros movimientos sociales, en específico, apoyo a ciudadanos que se encuentran con problemas de cartera vencida.
3. Realización de tareas políticas electorales, impugnando candidaturas y canalizándolas al seno de la coalición PT-Convergencia.
4. Llevar a cabo relaciones internacionales en solidaridad con países como Palestina, Cuba, Venezuela y Bolivia principalmente.
-"Planteamos de manera pacífica y legal, de rebeldía popular pacífica, que se vaya Calderón"- argumentó Fernández Noroña y confirmó que será el próximo miércoles 21 de enero, en el hotel Marbella, en la calle de Frontera No. 205 en la Colonia Roma de la Ciudad de México, cuando se conformará a las 10 de la mañana dicho comité promotor con ciudadanos de la resistencia; de los que han renunciado al PRD como Fernanda Campa, Horacio Flores y Pedro Martínez y así como gente de otros estados.
Indicó también que esta nueva expresión política y ciudadana, financiada con los recursos de los propios integrantes, buscará mantener el marcaje personal al presidente usurpador, tanto en la Ciudad de México, como en los estados de la República -"Nuestro movimiento mantendrá el sentido del humor, la ironía y la frescura que le hemos dado."- concluyó.
jueves, enero 15, 2009
México. "Encuentro católico, mensaje faccioso"
Editorial
Encuentro católico, mensaje faccioso
Al intervenir en el sexto Encuentro Mundial de Familias, reunión católica que se realiza desde ayer en un local privado de Santa Fe, en esta capital, el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa, se ostentó como feligrés ejemplar e incumplió una de sus responsabilidades básicas como jefe de Estado laico y gobernante de una nación plural, diversa y moderna.
Exaltó a instituciones religiosas que por ningún motivo deben ser beneficiarias de un favoritismo desde el poder y tomó partido por una concepción de la familia fundada en un vínculo conyugal heterosexual, la cual dista mucho de ser unánime en la heterogénea realidad del país. Este concepto excluyente proviene de la visión estrecha, desfasada, moralina y autoritaria que la jerarquía católica aún pretende imponer a las sociedades. En esa visión no tienen cabida el divorcio –conquista universal con más de medio siglo de antigüedad–, las expresiones de diversidad sexual, la soberanía de las personas (particularmente de las mujeres) sobre sus cuerpos y sus afectos, ni los derechos reproductivos y sociales que se han ganado en décadas recientes.
Como reconoció el propio gobernante, en México hay millones de familias integradas al margen de un matrimonio y su existencia no tiene por qué ser “preocupante”, en la medida en que sea resultado de una libre elección, ni signo de “desamparo” o desintegración familiar, y mucho menos origen de fenómenos delictivos y antisociales. Los hogares que no encajan en las ideas estrechas y tradicionalistas del discurso católico no son necesariamente disfuncionales y las parejas no heterosexuales, las madres y padres solteros y sus hijos, así como los integrantes de familias reconstituidas o no consaguíneas, no requieren de la conmiseración ofensiva de nadie.
Ciertamente hay en el país procesos indeseables de desarticulación de familias –constituidas o no a la manera preconizada por Calderón–, y en ellos han desempeñado un papel primordial las directivas económicas aplicadas por los gobiernos del ciclo neoliberal –incluido el presente–, caracterizadas por el abandono de las responsabilidades estatales en política social, así como la vasta descomposición moral que campea en la administración pública. Con o sin crisis económica mundial, las últimas cinco presidencias han demolido en forma sistemática los mecanismos de bienestar que conformaban uno de los sustentos principales de los hogares mexicanos, y han incidido en la erosión de la convivencia familiar y la desintegración social actuales.
En otro pasaje de su alocución, el titular del Ejecutivo aconsejó “la solidaridad, la justicia, la caridad” para aquellos en los que –a su juicio– se combinan la falta de comida y la precariedad material. Se pretende sustituir así con prácticas asistencialistas y paternalistas el cumplimiento de una obligación del Estado, que no es subsidiaria sino constitucional, de garantizar los derechos a la salud, a la alimentación y a la educación.
La sociedad mexicana contemporánea no requiere de guías morales, sino eficacia gubernamental y el apego de las autoridades a una legalidad que día con día pierde vigencia en el ejercicio del poder público, como ocurrió ayer, cuando el máximo representante del Poder Ejecutivo vulneró principios básicos de una institucionalidad secular. Por lo demás, no será con actitudes excluyentes, discriminatorias y confesionales como se restituya a la Presidencia de la República el déficit de credibilidad y legitimidad que hoy ostenta.
lunes, enero 12, 2009
Salvar al mundo que hoy se llama Gaza
Provengo de familia judía y estoy orgullosa de mis abuelos y de mis padres. Mi abuela paterna, exiliada de Lituania por razones económicas y raciales, llegó a México con parte de su familia en la segunda década del siglo XX. Mi abuelo paterno llegó a México por la misma época, también exiliado de Lituania, por razones políticas y raciales: era judío y comunista.
Mis abuelos maternos llegaron a México huyendo de la persecución nazi. Se salvaron de milagro. Muchos de mis familiares de esa generación, fueron exterminados en los campos de concentración. Ambas familias decidieron hacer de México su patria. Fui educada como mexicana. Amando su historia y su pueblo. Soy mexicana y por eso lucho por mi patria. No puedo ni quiero negar mi historia, hacerlo sería, como dice León Gieco, negar el alma de la vida. Pero también soy ciudadana del mundo, por mi historia y porque así pienso que debe ser.
Me refiero, por supuesto, a hombres y mujeres libertarios, humanistas, no racistas, que luchan por la paz… “Imagina”, como compuso John Lenon. Por ello, por mi origen judío, por mi amor a México y por sentirme ciudadana del mundo, comparto con millones el deseo de justicia, igualdad, fraternidad y paz, y por tanto, sólo puedo ver con horror las imágenes de los bombardeos del estado israelí en Gaza… Ninguna razón justifica el asesinato de civiles palestinos… Nada, nada, nada, puede justificar el asesinato de un niño. Por ello me uno al grito de millones en el mundo que piden el alto al fuego y el retiro inmediato de las tropas israelíes del territorio palestino. Como dijo Alberto Szpunberg, poeta argentino, en una carta reciente: “de eso se trata: de salvar un mundo, este único y angustiado mundo que habitamos todos, que a todos pertenece y que hoy se llama Gaza”.
Claudia Sheinbaum Pardo